Día Internacional de la Familia

El Día Internacional de la Familia se conmemora cada año el día 15 de mayo. Fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 1993, para impulsar la importancia de la familia en la sociedad de cada país del mundo.

El Día Internacional de la Familia es la ocasión apropiada para valorar al núcleo familiar como desarrollo y parte fundamental de nuestra comunidad y aprender  de los procesos sociales, económicos y demográficos que la afectan.

Asimismo, permite impulsar la orientación normativa sobre la manera de fortalecer los componentes de las políticas y programas centrador en la familia, ello como parte del aspecto amplio e integrado del desarrollo.

Este día significa para las Naciones Unidas, la inspiración de una serie de actos de sensibilización, entre los cuales destaca la celebración de esos días en el plano nacional. En numerosos países, ese día ofrece una oportunidad para poner de relieve los distintos ámbitos de interés para las familias.

La celebración del Día Internacional de la Familia es una oportunidad propicia en todo el mundo, para que las familias demuestren la unión y su solidaridad y reflexionen sobre cómo mejorar la relación entre todos sus miembros.

Persevera y decídete a alcanzar tus metas

¿Por qué existen tan pocos seres excepcionales y tantos mediocres? Hay una única explicación. Independientemente del perfil genético o de las cualidades de cada individuo, hay una característica común a cada uno de algunos hombres que dejaron su marca en la historia.

Todos y cada uno de estos pusieron su corazón en lo que estaban haciendo y se comprometieron con el objetivo que se habían determinado. No les importó las contras, las dificultades o los problemas que pudieran tener que enfrentar, sabían a donde querían llegar y nada iba a detenerlos hasta lograrlo. Difícilmente alguno de nosotros podremos ser alguien con ese renombre o perfil. Es complicado que personas comunes y corrientes alcancen notoriedad, fama o poder.

Pero hay algo que definitivamente deberíamos copiar. La perseverancia. Daniel había aprendido esto desde muy chico. Y siendo muy joven, apenas un adolescente en una sociedad contraria, presionado por el contexto para hacer lo malo, con malos ejemplos que debían ser imitados, sin la presión del control de sus padres o maestros, solo con su alma, él decide no contaminarse.

No fue una decisión improvisada, ni producto de la emoción de un campamento o una noche de consagración. Fue una elección meditada y consciente, en la que involucró su pensamiento, su voluntad y su emoción. Puso todo su corazón en esta decisión y por eso la puso sostener a lo largo del tiempo. Los antiguos asociaban el corazón con el alma de las personas. Y el alma es un concepto tripartido. Se compone de la mente, que origina los pensamientos; de la voluntad, el impulso para tomar acciones en relación al pensamiento y de la emoción, el sentimiento y la pasión necesaria para llevar a cabo esas acciones.

¿Querés mantener tus decisiones a lo largo del tiempo y alcanzar las metas que te propusiste? Proponértelo en tu corazón, pone en ese objetivo toda tu mente, toda tu voluntad, y toda tu pasión.

Cómo alcanzar la felicidad en la vida

“Cuando lleguemos a la estación sucederá!”, exclamamos. “Cuando cumpla los dieciocho.” “Cuando compre un Mercedez Benz.” “Cuando se hayan graduado mis hijos”. “Cuando pague la casa”. “Cuando consiga un ascenso”. “Cuando me jubile, ¡Qué Feliz voy a ser por el resto de mi vida!.

Tarde o temprano comprendemos que no existe tal estación; no hay un sitio al que llegar de una vez para siempre. El verdadero gozo de la vida esta en el viaje. La estación es solo un sueño. Se aleja de nosotros sin cesar.

“Disfrutar el momento” es un buen lema, sobre todo si lo complementas con el Salmo 118:24: “Este es el día que ha creado el Señor; regocijémonos en él”. No son las cargas del hoy lo que enloquece al hombre. Son los arrepentimientos por el ayer y el miedo al mañana.

Por eso, deja ya de recorrer los pasillos y contar los kilómetros. En Cambio, escala más montañas, toma más helado, camina descalzo con más frecuencia, zambúllete en más ríos, contempla más atardeceres, ríe más, llora menos. Es preciso vivir la vida en pleno viaje. La estación llegará demasiado pronto.

2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Por: Robert J. Hastings

Dios creó al hombre y ¿Quién creó a Dios?

El ateísta Bertrand Russel en su libro “Why I am Not a Christian” (Por qué no soy un cristiano) escribió, que si es verdad que todas las cosas necesitan de una causa, entonces Dios debe necesitar también una causa. El concluyó de esto, que si Dios necesitaba una causa, entonces Dios no era Dios (y si Dios no es Dios, entonces obviamente Dios no existe).

Esta fue básicamente una manera ligeramente más sofisticada de la infantil pregunta, “¿Quién hizo a Dios?” Aun un niño sabe que las cosas no vienen de la nada, así que si Dios es “algo”, entonces Él también debe tener una causa, correcto?

La pregunta es astuta, porque se basa en la falsa suposición de que Dios viene de alguna parte y entonces pregunta dónde puede ser eso. La respuesta es que esta pregunta ni siquiera tiene sentido. Es como preguntar “¿A qué huele el azul?” El azul no está en la categoría de las cosas que tienen olor, así que la pregunta en sí misma es defectuosa. De la misma manera, Dios no está en la categoría de las cosas que son creadas, o llegan a existir, o son causadas. Dios no tiene causa ni procedencia de creación – Él simplemente existe.

¿Cómo sabemos esto? Bien, sabemos que de la nada, nada procede. Así que si alguna vez hubo un tiempo en que no existía absolutamente nada, entonces nada hubiera podido existir. Pero las cosas existen. Por lo tanto, puesto que nunca pudo haber habido absolutamente nada, algo tuvo que haber existido siempre. Esa cosa que ha existido siempre es a quien llamamos Dios.

Fuente: gotquestions

10 consejos para mejorar la memoria

Para asegurarte de que tu memoria no fallará o poder desarrollar una mejor memoria, a continuación una serie de ejercicios que permite mejor el rendimiento y capacidad de nuestro cerebro.

1. Concentra tu atención en lo que estás haciendo
La atención es uno de los componentes más importantes de la memoria. Para pasar la memoria a corto plazo a memoria a largo plazo, debes recurrir a esa información activamente. Las distracciones que pueda haber a tu alrededor interfieren en este proceso

2. Reparte la información que pretendes memorizar
Está demostrado científicamente que las personas que estudian en etapas y respetan un hábito de estudio regular obtienen mejores resultados que aquellas que concentran en un mismo día todo lo que deberían memorizar

3. Estructura y reorganiza la información que estás estudiando.
Se ha descubierto en distintos estudios que la información se fija en la memoria en grupos. Agrupando información similar y relacionando conceptos conseguirás rápidamente aceitar estas conexiones.

4. Crea reglas mnemotécnicas
Las reglas mnemotécnicas dependen enteramente de ti y de tu creatividad. Asocia alguna característica a lo que debes recordar a cualquier otra que te resulte familiar para poder rastrear esa información cuando la precises.

5. Procesa y repasa la información que estás estudiando
Elaborar la información también tiene la finalidad de fijar la información en tu memoria a largo plazo. Leer varias veces lo que debes memorizar se alojará en tu memoria a largo plazo para que puedas acceder a ella más adelante libremente.

6. Relaciona lo nuevo con lo que ya sabes
Uno de los ejercicios más desafiantes para desarrollar tu memoria pero también uno de los que mejores resultados arroja es el interrelacionar información nueva con información que ya posees. El poder que tiene conducirse de este modo es sorprendente y reditúa inmediatamente.

7. Desarrolla tu memoria visual
La vista es nuestro sentido más desarrollado. Puede que ello tenga algunas desventajas, pero a la hora de estudiar, utilizar colores, anotaciones en el margen o marcar sobre el texto lo que consideres más importante quedará alojado en tu cerebro como una fotografía.

8. Lee en voz alta
No solo la repetición silenciosa y taciturna de la información que te encuentras incorporando da buenos resultados. Muchas veces asumir una actitud activa frente a un texto puede resultar doblemente efectivo.

9. Enseña lo que sabes a otra persona
Si no puedes explicarlo existen dos opciones: no lo sabes, o no lo recuerdas. La práctica habitual y no forzada de transmitir a otros lo que has leído es fantástica. Puede que sea algún compañero o compañera de estudios, pero no debe necesariamente ser uno de ellos.

10. Modifica tu rutina de estudio
En el sentido que venimos proponiendo estos ejercicios, modificar tu hábito de estudios es una decisión que acompaña en la fijación de información en tu memoria.

Fuente: grupopedia

La Oración - Tiene sentido orar?

¿Tiene sentido orar? ¿De qué sirve la oración? Hay personas que sonríen al oír estas preguntas y piensan que orar es un monólogo mediante el cual la gente trata de persuadirse de ciertas cosas.

Pero no es cierto. Orar, es decir, hablar con el Dios viviente, eterno, todopoderoso, es algo indispensable para el creyente. Él tiene que hablar con su Dios y se le permite hacerlo, porque Dios oye y contesta las oraciones. Pero hay algo que Dios desea de nosotros: que oremos confiando en su amor y omnipotencia, dejando en sus manos la manera en que vaya a responder.

Al lado de la oración, que a menudo la convertimos en un pedido a nuestro favor, Dios nos concede la posibilidad de interceder, es decir, de orar por los demás. No nos cuesta orar por los que amamos y apreciamos, pero el Señor Jesús exige también que intercedamos por los que no nos quieren o nos hacen daño. Si nos dejamos mover por el amor de Dios, también podremos hacer tales intercesiones.

Existe aún otro motivo para hablar con Dios: el agradecimiento. Debemos darle las gracias por todo lo que nos dio mediante el Señor Jesús y por todo el bien y cuidado que recibimos diariamente de su parte. Estrechamente ligada con el agradecimiento está la alabanza.

Podemos celebrar a Dios por lo que él es y por lo que nos permite experimentar. Y ¿cuál es el resultado, cuando nuestra oración llega a ser alabanza y loor? Hará que nuestros corazones estén felices.

Salmo 65:2:  Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.

Salmo 32:6:  Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado.

De La Buena Semilla

Pidiendo a Dios con Fe Verdadera

En un pueblo pequeño, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes, debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran cristianos, ante tal situación de desesperación, acudieron a ver al pastor de la localidad y le dijeron:

- "Si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación."
- "Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable."
- "¡Díganos cuál es!", respondieron todos.
- "Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el pastor."
- "¡Así lo haremos, y también vendremos a la iglesia todos los días!"

Los campesinos comenzaron a ir a la iglesia todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentar al pastor y reclamarle:

- "Usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna."
- "¿Han ustedes pedido con fe verdadera?", les preguntó el pastor.
- "¡Sí, por supuesto!", respondieron todos.
- "Entonces, si dicen haber pedido con Fe Verdadera... ¿porqué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?"

Hebreos 11:1: "Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve."

Mateo 21:22: "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis."

Ahora o nunca: Dedícale tiempo a tu padre

Mi padre se levantó cada mañana a las 5:30 a.m por 52 años, excepto el domingo, para ira a trabajar. Por 52 años estuvo de vuelta a las 5:30 p.m., como reloj, para cenar a las 6:00 p.m.

Todo lo que pedía de mi como su hija, era sostener su martillo mientras reparaba algo, para que pudiésemos tener un tiempo para conversar.

Nunca vi a mi padre regresar enfermo del trabajo, ni tampoco tomarse una siesta. No tenía entretenimientos más allá de cuidar de su familia.

Por 22 años, desde que dejé el hogar para ir a la universidad, mi padre me llamó cada domingo a las 9:00 a.m. Siempre estuvo interesado en mi vida, sobre cómo le iba a mi familia, y nunca le oí quejarse de su vida.

Hace nueve años, cuando compré mi primera vivienda, mi padre de 67 años, invirtió ocho horas al día por tres días en el intenso calor de Kansas, pintándola.

No me dejaba pagarle a alguien que lo hiciera. Todo lo que pedía era un vaso de té frío, y que le sostuviese la brocha de pintura para poder conversar conmigo. Pero yo estaba demasiado ocupada, tenía una práctica legal que ejercer, y no podía disponer del tiempo para sostener una brocha o hablar con mi padre.

Hace cinco años, a la edad de 71, otra vez en el sofocante calor de Kansas, mi padre invirtió cinco horas armando un columpio para mi hija. De nuevo, todo lo que pedía era que le llevase un vaso de té frío y le hablase. Pero nuevamente yo tenía ropa que lavar y una casa que limpiar.

Una llamada me llegó a las 4:40 p.m., ese día: mi padre estaba en el hospital en Florida con un aneurisma. Tomé un avión de inmediato, y mientras iba en camino, pensé en todas las veces en que no había tomado el tiempo para hablar con mi padre. Me di cuenta que yo no tenía idea de quién era él o cuáles eran sus más profundos pensamientos.

Decidí que al llegar, le compensaría por todo el tiempo perdido y tendría una conversación larga y agradable con él para realmente conocerle. Llegué a Florida a la 1 a.m.; mi padre había muerto a las 9:12 p.m. Esta vez fue él quien no tuvo tiempo para hablar conmigo o tiempo para esperarme. En los años desde su muerte he aprendido mucho acerca de mi padre, y aún sobre mí misma.

Como padre nunca me pidió nada excepto mi tiempo; ahora tiene toda mi atención, todos y cada uno de mis días.

Nos cuesta a veces darle el tiempo precioso a quién realmente se lo merece. Sin duda esas personas no nos niegan el suyo. Vamos hoy a decdicarle tiempo a quien se lo merece.

Acuérdate de los tiempos antiguos, Considera los años de muchas generaciones; Pregunta a tu padre, y él te declarará; A tus ancianos, y ellos te dirán. Deuteronomio 32:7.

Historia del Día del Padre

La celebración del Día del Padre tiene su origen en los Estados Unidos, La señora Sonora Smart Dodd, de Washington, fué la que propuso la idea del Día del Padre en 1909.

Sonora Smart Dodd, una hija muy orgullosa de su padre, quiso honrarlo con un día especial, su papá, William Jackson Smart, un veterano de la guerra civil, enviudó cuando su esposa daba luz a su sexto hijo, y tuvo que criar solo y sin ayuda a sus seis hijos en una granja en el estado de Washington. El señor Smart se merecía un homenaje.

Dodd entonces comenzó una campaña después del sermón, promoviendo la idea de celebrar el día del padre el primer domingo de junio, día del cumpleaños de su papá. Al principio, algunos gobernantes locales se lo tomaron a risa, pero la insistencia de Sonora logró su cometido. Finalmente, el primer día del padre se celebró el 19 de junio de 1910, en Spokane, Washington.

La idea fue recibida con gran aceptación en muchas ciudades y condados, por lo que años más tarde, en 1924, el presidente Calvin Coolidge hizo del día del padre una celebración nacional. Ya en 1966, el presidente Lyndon Johnson firmó una proclamación presidencial que declaraba al tercer domingo de junio como el día del padre en todos los Estados Unidos.

Hoy el día del padre se festeja en casi todo el mundo y se ha convertido en la fecha para honrar y destacar no sólo a todos los papás del mundo sino también a todos aquellos tíos, abuelos o hermanos que con tanto amor y dedicación cumplen el rol de padre en la sociedad.

En América Latina se celebra el Día del Padre cada tercer domingo del mes de junio, dónde se festeja a los tíos, abuelos, padres en general y a todo hombres que actúan como figura paterna.

Los padres como espejo para los hijos

¿Sabías que los padres son responsables de lo que sus hijos creen de sí mismos, y que esto empieza desde el momento en que nacen?

Los niños creen 100% en sus padres, y son su primera figura a imitar. Para ellos papá y mamá son lo MÁXIMO, hasta que les demuestren lo contrario. Y es que ellos son seres tan frágiles que con sólo una de tus palabras, o una acción involuntaria de uno de sus padres, pueden lastimar su corazón.

En este artículo aprenderemos el poder que tienen los padres sobre la autoestima de sus hijos.
¿Has visto a tu hijo llorar con tanto sentimiento sin razón, por algo que paso contigo, que hasta el aire les falta, y no has querido llorar con ellos?, y aunque lo abraces y acaricies, podrás detener su llanto, pero no el dolor que hay en su corazón.

Las palabras y acciones tuyas pueden destruir el futuro de tu hijo, él será quien le dijiste que es, si le has dicho que es un campeón, entonces será un campeón, pero si por el contrario cuando derramó la leche o quebró un vaso, le dijiste “inútil”, has creado en él un sentimiento de fracaso que si no lo detienes a tiempo, tu hijo empezará a fracasar en todo.

Los niños aprenden 100% lo que viven, lo que ven, lo que se les dice, y eso es lo que ellos demostrarán a los demás. Si tu hijo se siente amado, aunque tú no estés a su lado, se sentirá seguro porque sabe que sus papás lo aman y están ahí, aunque no estén presentes. Esto se logra diciéndoselo, abrazándolo, y demostrándolo en todo cuanto hace.

Has visto a un niño de 3 años, cuando hace cualquier cosa insignificante para uno, como pararse en un pie y decirte mami mira, él espera ver tu reacción, si en lugar de alabar su acción lo regañas y le dices que estas ocupado, nunca más te ensenará algo que haga por simple que sea, si por el contrario lo felicitas y le dices ?Wao!, verás que te seguirá mostrando sus hazañas, que aunque para ti sean simples, para él es uno de los mayores descubrimientos y que a la vez está desarrollando su capacidad motora.

¿Quieres darte cuenta si en tu casa hablan a gritos?, escucha cómo habla tu hijo, si habla a gritos es porque no le estas prestando la atención necesaria y esa es su manera de lograrlo o que esta acostumbrado a un ambiente hostil. En cambio si ves que tu hijo te llama la atención cuando subes el tono de voz con tu pareja o hacia ellos, quiere decir que no está acostumbrado a esto, y le desequilibras su entorno.

¿Quieres entonces que tu hijo sea un triunfador y sobre todo un niño FELIZ?, pues lo será siempre que tú estes ahí para ayudarle a limpiar la leche cuando la tire al suelo, para recoger los vasos rotos.

Lo será si estás ahí para alabar sus hazañas, para secar sus lágrimas cuando se de por vencido, para animarle a continuar y a terminar lo que ha empezado, para decirle que lo amas y que es el mejor regalo que Dios te ha dado.

Entonces sólo así tu hijo podrá decir “soy lo que soy, gracias a quien me lo enseñó”, y podrá salir adelante en las situaciones que se le presenten por más difíciles que sean.

Te invito a que esta noche, vayas a la cama de tu hijo, y mires lo indefenso que es, y sientas la paz que te transmite cuando esta dormido, y ahí frente a su cama, pregúntate, ¿Qué está aprendiendo mi hijo de mí?, y ora de la siguiente manera: Agradece a Dios por tu hijo, por este regalo precioso que te ha dado, sea en las circunstancias que fueran, es un regalo de Dios para tí. Pide perdón a tu hijo por cada palabra y acción que lo hirió, y pídele a Dios que sea Él quien te guíe de ahora en adelante.

Haz lo que hizo Abraham con Isaac en Génesis 22, entrégaselo a Dios y que sea Él, el encargado de guiarte en la educación de tu hijo. ¡Quien mejor que Dios, que tanto nos amo que entregó a su hijo único, para salvarnos!. (leer Juan 3:16)

A partir de ahora, recuerda que todo lo que tu hijo aprende, es lo que vive y que tu eres responsable en gran parte de esto. Y tu hijo enseñara a sus hijos lo que el aprendió.

Autor: Andrea Carrillo, edición: SitioDeEsperanza.com
 

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