Drama Día del Padre - Puede ser muy tarde

PERSONAJES: Padre, madre, hijo, esposa, doctor, profesor, estudiantes

ESCENA I

(Escenario: la casa de los Padres. El hijo tiene una fuerte y acalorada discusión con su padre.)

HIJO. ¡Pero es que tú no entiendes!

PADRE. Tú eres quien crees que lo sabes todo y en realidad no sabes nada…

HIJO. Piensas que tu palabra es la única que cuenta…

PADRE. ¡Ah! No sabes nada de la vida y mucho menos te importa lo que digo o pienso.

HIJO. Eres tú quien no escuchas... contigo no se puede hablar.

PADRE. ¡Ja! ¿Ahora soy yo el culpable...? Pues si no te gusta, vete.

HIJO. Perfecto, me da igual, además no estoy como para seguir discutiendo con alguien tan intransigente como tú.

PADRE. Ya no me interesa oírte, tú no entiendes razones.

HIJO. ¡Me voy!

(Tanto el hijo como el padre salen muy molestos y cada cual se dirige por su lado.)

ESCENA II

(Han transcurrido 5 años desde el altercado del padre y el hijo. Ahora el escenario es un salón de clases para adultos. El hijo toma clases en dicho salón.)

PROFESOR. ¡Buenas tardes, señores! ¿Qué tal?

CLASE. (Contesta al saludo del profesor.)

PROFESOR. Bueno... ustedes saben que normalmente yo no acostumbro a dejarles tarea para el fin de semana pero dado que hoy tengo una reunión de la Facultad y no los podré reunir, les dejaré una asignación para la semana próxima. La tarea es la siguiente: deben buscar a alguien a quien amen y decirle que lo aman. Tiene que ser alguien a quien no se lo hayan dicho antes o que haga demasiado tiempo no se lo expresan.

CLASE. ¡Ah, eso está fácil!

PROFESOR. Entonces, nos veremos la semana próxima y que no se les olvide.

(Todos los estudiantes se despiden y salen del salón.)
ESCENA III

(El escenario es la casa del hijo y éste se encuentra en la mesa del comedor tomando una taza de café muy pensativo y llega su esposa.)

ESPOSA. ¿Qué te pasa que te noto tan pensativo?

HIJO. Es que hoy nos dieron una tarea para la semana próxima que la verdad me tiene pensando.

ESPOSA. ¿Y de qué se trata?

HIJO. Tenemos que decirle a alguien que amamos que lo amamos; sólo que debe ser a alguien a quien nunca o haga mucho que no se lo hayamos dicho.

ESPOSA. ¿Y cuál es el problema? No parece tarea difícil.

HIJO. Es que cuando el profesor lo dijo me molesté muchísimo porque pensé que quién era él para pedirnos algo tan personal. Además, pensé que yo no tenía a quién decirle esas palabras. Sin embargo, cuando venía de camino, la consciencia empezó a trabajar y algo me decía que yo sabía exactamente a quien necesitaba decirle: TE AMO.

ESPOSA. Es tu padre, ¿verdad?

HIJO. Sí. (Pausa.) ¿Sabes qué? He decidido visitarlo mañana mismo y decirle que lo amo.

(La esposa se levanta y lo abraza mientras el esposo llora.)
ESCENA IV

(El hijo llega a casa de sus padres al día siguiente y la madre lo recibe.)

MADRE. ¡Hijo! (Lo abraza y llora.)

HIJO. ¿Qué ocurre?

MADRE. Es tu padre... (Baja la cabeza.) Acaban de llevárselo al hospital y está muy grave.

HIJO. (Se sienta muy asombrado.) ¡Vamos al hospital! (Sale de la mano con la madre.)
ESCENA V

(Escenario del hospital. Antes de pasar al cuarto se encuentran con un Doctor y le preguntan.)

MADRE. Dr. yo soy la esposa del Sr. Rodríguez que lo acaban de traer hace un par de horas.

HIJO. Yo soy el hijo... Díganos cómo está.

DOCTOR. La verdad es que su padre está muy mal. Sufrió lo que llamamos un infarto de miocardio. Significa que una de las arterias coronarias es obstruida por un coágulo que evita que la sangre fluya y el músculo cardiaco va muriendo en partes.

(La madre comienza a llorar.)

HIJO. ¿Podemos verlo?

DOCTOR. Sólo un par de minutos y que sea un sólo familiar.

HIJO. Ve tú, yo me quedo.

(La madre sale a ver a su esposo enfermo. El hijo se queda en la sala esperando, se pasea de un lado a otro desesperado y angustiado. Comienza a orar.)

HIJO. ¡Dios mío, permite que mi padre se recupere¡ Yo no quiero que muera, por favor... Dame la oportunidad de decirle que lo amo y que todo está olvidado. (Solloza.) Por favor, devuélvele la salud, yo no quiero que muera...

(El hijo aún no ha terminado de decir las últimas palabras cuando sale su madre llorando del cuarto y le anuncia que su padre acaba de morir. El hijo la abraza y comienza a llorar sin consuelo.)
ESCENA VI

(Aparece el hijo sólo en sentado en la mesa y con una carta en sus manos que le dejó su padre. Lee la carta. El hijo la sostiene en sus manos pero es la voz del padre la que se oye dando lectura.)

PADRE:
Mi hijo: No se dónde estaré cuando esta carta llegue a tus manos. Eres mi hijo, a quien siempre he amado y me duele mucho saber que durante estos años nuestra relación no haya sido la mejor. No creas que quiero reclamarte y mucho menos exigirte algo. Lo que pasó, al pasado pertenece, y en nada ha cambiado el sentimiento que tengo como padre. Perdona los errores que cometí pues ser padre no es tarea fácil. Perdona el no haber llegado hasta ti personalmente y haber recurrido a esta carta. Parece un acto de cobardía pero entiéndeme hijo, me faltó valor para expresarte lo que siento
No te lo he dicho antes pero hijo mío: YO TE AMO y eres lo mejor que le ha pasado a mi vida. Sólo recuerda... jamás quise hacerte daño. Sinceramente, Tu padre.
Compartir Compartir:

Entradas Similares Interesantes:
 

Copyright 2008-2015 All Rights Reserved | Portal Evangélico Sitio de Esperanza | Derechos Reservados