A pesar de los vientos fuertes, Jesús no te dejará hundir

“Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento”. Mateo 14:28-32

Este pasaje bíblico encierra tantas enseñanzas, que lo podemos ver desde varios puntos de vista y en cada uno de ellos Dios nos mostrara algo.

La historia comienza con un Jesús caminando sobre el mar, sus discípulos asustados pensando que era un fantasma se turbaron dando voces de miedo. Pero en medio de esos panoramas de temor y miedo aparece Jesús para decirnos: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” (v.27).

En ese momento se levanta uno de sus discípulos, aquel que era el portavoz de los doce y a quien siempre le

gustaba sobresalir de entre todos diciéndole: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”, era claro que Pedro ya se había fijado que el Señor estaba sobre las aguas y por esa razón le pidió que el también quería tener esa enorme experiencia de caminar sobre las aguas, algo que humanamente y sin ningún dispositivo es imposible.

Jesús no se negó ante tal petición, pues su petición denotaba porciones de FE, El le respondió: “Ven”, como cuando de repente estamos tan asustados por las situaciones que están a nuestro alrededor y le pedimos al Señor que queremos estar cerca de El, el siempre nos responderá “VEN”, y es por el hecho de que el anhelo de nuestro Señor es que nuestra fe aumente cada día para poder creer sus promesas.

En ese instante Pedro descendió de la barca y literalmente “andaba sobre las aguas para ir a Jesús”, que hermosa experiencia, única, de esas que jamás se olvidaran, ¿Cuántos de nosotros quisiéramos caminar sobre las aguas para acercarnos a Jesús?, la verdad es que pese al final que iba a tener esta historia, te puedo asegurar que en este momento Pedro era el hombre mas feliz del mundo, esta caminando sobre las aguas, pues su fe se lo estaba permitiendo.

Al igual que Pedro muchos de nosotros salimos de esa barca de pecado y comenzamos a caminar por fe hacia Jesús, esa fe que nos hizo creer de que podíamos tener una mejor vida, esa fe que nos permitió dejar aun lado toda duda y comenzar a caminar en pos del Señor.

Esos segundos fueron una de las mejores experiencias que Pedro jamás olvidaría, pero luego sucedió algo imprevisto o mejor dicho algo que tiene que pasar para probar nuestra fe: “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse”.

Y es que no podemos juzgar a Pedro de incrédulo o de falta de fe, porque quizá ni nosotros mismos no nos hubiéramos atrevido a comenzar a caminar sobre el mar por miedo a hundirnos, pero Pedro lo había comenzado a hacer, pero lastimosamente los fuertes vientos en nuestra vida aparecerán y es ahí en donde realmente será probada nuestra fe.

No voy a juzgar a Pedro, pues en varias ocasiones yo también he dudado al sentir los fuertes vientos, pero que lindo saber que pese a que los fuertes vientos querrán derribarnos, tenemos a un Jesús dispuesto a extender su mano para no dejarte hundir: “Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él” (v.31).

La experiencia fue única para Pedro, eso marcaría su vida de sobremanera, también era un llamado de atención para no volver a dudar, pero te aseguro que desde ese momento Pedro no dudo mas nunca de que Jesús no lo dejaría hundirse.

Así mismo hoy en día Jesús no te dejara hundir. Si tu un día le dijiste que querías estar cerca de El, seguramente te dijo: “VEN”, y vas camino a la Gloria Eterna, pero quizás los vientos fuertes aparecerán y querrán derribarte y hundirte para ahogarte en los problemas de la vida, pero es en esos momentos en donde tenemos que reconocer que Jesús jamás me dejara hundir, sino que a mi llamado de auxilio siempre estará presente para extender su mano y asirme.

Amado hermano, posiblemente los últimos días has sentido que los vientos fuertes han atacado tu vida, sientes que tambaleas y que poco a poco te estas hundiendo, pero déjame decirte en esta hora, que Jesús NO TE DEJARA HUNDIR, pues EXTENDIENDO SU MANO TE ASIRA Y NO TE SOLTARA.

Es momento de reafirmar nuestra fe y comprender de que si Jesús esta a nuestro lado NO TENGO PORQUE TEMER pues el no me dejara hundir. E.M.

¿Y si Dios estuviera en medio de tus conversaciones?

Salmos 19: 14 “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.” No hay nada más hermoso que escuchar el vocabulario de un verdadero hijo de Dios, ya que las palabras de su boca son de mucha bendición.

¿Te ha pasado alguna vez que estas hablando con alguien y rápidamente detectas que es cristiano sin que te lo diga?, pues claro pasa a menudo, de repente entablas una platica con alguien y sin que te lo digan tu le notas que es cristiano. ¿Por qué será?, simple, es por la clase de palabras que utiliza.

Un verdadero cristiano tiene que cuidar lo que dice, el salmista David decía: “Sean gratos los dichos de mi boca”, en pocas palabras: “que lo que yo hable te agrade Señor”, la pregunta seria: ¿Tu vocabulario estará agradando al Señor?, ¿No tendrías problemas que Cristo estuviera en persona en medio de una de tus platicas?, seguramente algunos no se expresaran de la manera que lo hacen si Cristo estuviera en persona frente a ellos.

Hoy en día esta de moda el hecho de tener dos vocabulario o quizá tres o cuatro, uno es el vocabulario que usas en la Iglesia que a lo mejor detona tu espiritualidad, el segundo quizá es al estar con tus amigos que a lo mejor es un vocabulario “que agarra la onda”, el tercero quizá es el vocabulario que utilizas en tu casa, que a lo mejor es un vocabulario de haraganería y rebeldía hacia tus padres o hacia tus hermanos. Y así sucesivamente podemos citar muchos vocabularios que a lo mejor tenemos en nuestra vida, pero la pregunta seria: ¿Estará feliz el Señor de la forma en que nos expresamos a diario?, ¿Se sentirá orgulloso de nuestro vocabulario?

Amigo mío, Dios quiere que los dichos de nuestra boca sean gratos delante de su presencia, puesto que con la misma boca que exaltamos su nombre con alabanzas, también muchas veces estamos hablando pestes. Dios quiere que entendamos que nuestra vida tiene que ser un olor grato delante de su presencia y cuando me refiero a nuestra vida también incluyo nuestro vocabulario.

Es momento de reconocer que errores estamos cometiendo con nuestro hablar, es hora de llevar nuestro vocabulario a la presencia del Señor para que quite de el todo lo que le desagrada, ¿Estarás tu dispuesto a que Dios cambie tu vocabulario?, puesto que si es así tienes que comenzar a llenarte mas del Señor, a leer mas la Palabra de Dios, a congregarte mas, a servir mas y mejor cada día, a mantener un habito diario de oración, puesto que todo esto te llevara a sumergirte en su presencia y recuerda que de la abundancia del corazón hablara tu boca.

Nunca hables cosas que te daría vergüenza que Dios te escuchara decir si El estuviera frente a ti. E. M.

Haciendo la diferencia en nuestro matrimonio

Muchos matrimonios llegan a una etapa en la que se sienten estancados y atrapados por la rutina. Verdaderamente, los afanes, las responsabilidades y ocupaciones de la vida diaria nos pueden arrastrar a ese estancamiento en nuestra relación matrimonial. Este estancamiento es uno de los factores que, en ocasiones lleva a las parejas a considerar el divorcio.

Es un hecho que la cantidad de personas que se divorcian está en un nivel muy alto. Demasiadas personas han tenido que pasar por el dolor de un divorcio. Y muchos confiesan que fue uno de los procesos más difíciles que han tenido que atravesar en sus vidas. Es tanto así, que muchas personas (luego del divorcio) desarrollan una apatía por el matrimonio.

Sin embargo, el matrimonio fue establecido por Dios para proveer al hombre la oportunidad de relacionarse y multiplicar Su amor (Génesis 1:27-28). El matrimonio es una gran aventura en la cual vas conociendo a tu cónyuge más profundamente con el paso de los años. El Señor, a través del matrimonio, te da la bendición y la oportunidad de compartir la vida con tu cónyuge en una relación saludable, en la cual tanto el esposo como la esposa están comprometidos en satisfacer las necesidades el uno al otro (1 Corintios 13:5).

Lamentablemente, el matrimonio es visto en general por nuestra sociedad, como un "mal" necesario en vez de algo enriquecedor. Todos hemos escuchado de padres que han dicho a sus hijas: "si no te va bien el matrimonio, no te preocupes, siempre las puertas de nuestra casa estarán abiertas para ti" o "estudia, por si acaso tienes que divorciarte". No hay nada de malo en apoyar a una hija que está pasando por un momento difícil, pero no debemos hablar de manera que anticipe el fracaso matrimonial. De igual manera, no está mal decirle a tu hija que estudie, pero la razón de estudiar no debe ser anticipando un divorcio, sino para mejoramiento profesional.

En general, nuestra forma de vivir determina grandemente lo que conocemos sobre relaciones. Personas que trabajan largas horas en alguna empresa, tendrán dificultad para mantener influencia sobre su cónyuge y sobre sus hijos debido al poco tiempo que pasan con ellos. Cada vez son más las mujeres que pierden las esperanzas, que optan por el divorcio o la infidelidad, a causa de la ausencia constante del esposo. Podemos observar que un hombre que pasa largas horas en su lugar de empleo tendrá más influencia sobre personas en su trabajo. Es por esto que ocurren tantos casos de infidelidad en los trabajos.

Adicional a esto, la falta de conocimiento sobre las diferencias básicas entre el hombre y la mujer puede provocar problemas en el matrimonio. La mujer necesita sentirse amada y valorada; el hombre necesita sentirse respetado y admirado (Efesios 5:33). Cuando una pareja matrimonial desconoce esa dinámica, incurren en conductas en las que la mujer no se siente amada y el hombre siente que su esposa no lo respeta. Pero, cuando logras comprender que las diferencias entre el hombre y la mujer fueron diseñadas por Dios a propósito y con propósito, verás que tu cónyuge y tú pueden complementarse y disfrutar de una relación armoniosa.

Todos hemos escuchado el dicho: “Si quieres ver resultados distintos, debes hacer cosas distintas.” Pero, aparte de parecernos interesante o estar de acuerdo con el mismo, ¿nos motivamos a hacer algo distinto? ¿Nos damos cuenta de que podemos aplicar esta verdad a nuestras relaciones?

Si realmente queremos hacer una diferencia en nuestro matrimonio, es necesario salir de la rutina y dejar de hacer todo exactamente de la misma forma. Así que, ¿por qué no comenzamos a disfrutar de esta gran aventura llamada matrimonio?

Decídete a hacer algo distinto junto a tu esposa(o), aunque sea una vez al mes. Por ejemplo, llévale el desayuno a la cama un sábado en la mañana, invítala a salir solos a dar una caminata por la playa, lean juntos un libro para crecer como matrimonio, vayan a pescar al lago… Son muchas las cosas que se pueden hacer evitar el estancamiento en el matrimonio.

Recuerda, no tienes que hacer una gran hazaña o gastar una gran cantidad de dinero. Los detalles sencillos pueden rendir grandes resultados cuando se trata de relaciones. Así que, anímate a hacer la diferencia en tu matrimonio y vive la gran aventura que Dios preparó para ti.

Recuerda, el divorcio se puede prevenir cuando somos intencionales, es decir, cuando tomamos las decisiones y acciones necesarias para fomentar el bienestar del matrimonio. Esa es la diferencia que estamos llamados a hacer en medio de nuestra sociedad plagada por la crisis familiar (Romanos 12:2).

¿Qué mensaje transmito con mi vestuario?

Todos nosotros comunicamos algo con lo que somos. No sólo con lo que decimos, sino con todo lo que somos. Los comunicólogos dicen: "Es imposible no comunicar". Tú comunicas un mensaje con tus gestos, tus actitudes, y, especialmente, con tu vestuario. Y es este un mensaje tan fuerte, que puede acallar lo que tú dices con la boca.

Sócrates le recriminaba a los hombres de Atenas el que se afanasen tanto en embellecer su cuerpo, y descuidaran lo más importante: sus almas.

La Escritura dice en Romanos 12:2: "No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar" (VP). El cristiano tiene una forma de pensar y de vivir diferente de la forma de pensar del mundo. El tiempo presente tiene sus vanidades de turno, pero la sabiduría de Dios es eterna.

Hoy en día la apariencia tiene un valor superlativo. El vestuario ha dado lugar a toda una industria, cuyos centros están en las más famosas ciudades europeas. Millones de dólares giran diariamente en torno de la industria de la moda.

Romanos 6:16 dice: "¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis?" Hoy día muchas voces llegan a tu corazón exigiendo obediencia. Está la moda, están los parámetros de belleza, están los prototipos de hombre y de mujer en boga. Pero tú tienes un modelo más alto, una meta más elevada. Si obedeces esas voces que el mundo te hace oír, entonces te transformarás en esclavo de ellas, y procurarás obedecerlas en todo. ¡Recuerda! Tú eres siervo del Señor Jesucristo, Él te compró con su sangre y hoy te debes a Él. No te hagas esclavo de los hombres.

¿Qué mensaje transmites tú con tu vestuario? ¿Muestra tu vestuario que tú perteneces a alguno de los grupos juveniles de moda? ¿Te muestra como una persona sensual? ¿Pretendes que tu vestuario destaque hasta la provocación algún rasgo de tu cuerpo?

¿Sabes? El cuerpo no debe atraer sobre sí la atención. Tú no debes adornarlo de tal manera que atraiga sobre él todas las miradas. El vestuario es una necesidad, no es un lujo para un hijo de Dios. Es un instrumento dado para nuestra comodidad, no para nuestra exhibición. Y tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, no una vitrina de exhibición de ropa a la moda. ¿Es Jesús glorificado a través de él?. AV

Reflexiones Cristianas - Lo principal en la vida

Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá dentro le decía: “ Entra y toma todo lo que desees , pero no te olvides de lo principal. Recuerda algo: Después que salgas, la puerta se cerrará para siempre.

Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal…”

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso el niño en el piso y empezó a juntar, todo lo que podía en su delantal.

La voz misteriosa habló nuevamente. “tienes solo un minuto”. Agotado el tiempo, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró, recordó, entonces que el niño quedó allá y la puerta estaba cerrada para siempre.

!La riqueza duró poco y la desesperación…para el resto de la vida!.

Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir, en este mundo y una voz siempre nos advierte: “ No te olvides de lo principal”. Y lo principal son los valores espirituales, la conducta, la honradez, la sinceridad, la familia, los amigos, la vida.

Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto, que lo principal siempre se queda a un lado.

Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial.

¡Los tesoros del alma!. Qué jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápidamente y que la muerte llega inesperadamente. Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las lamentaciones. Ahora…piensa por un momento què es lo principal en tu vida..y por favor..”Nunca lo olvides”.

Qué cosa extraña es el hombre: Nacer, no pide. Vivir, no sabe. Morir, no quiere.

" En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos.” Salmos 119.15

Trágico fin de un romance?

Era el viaje de bodas. Viaje inolvidable. Viaje que coronaría un largo romance amoroso y daría principio a otro. Fue así como Juan Miguel y su nueva esposa Francisca, los dos de Lisboa, Portugal, comenzaron felices el viaje manejando un nuevo auto. Él tenía setenta y siete años de edad; ella, setenta y cuatro.

Para ambos era el segundo matrimonio. Los dos habían quedado viudos, y empezaban ahora el viaje llenos de esperanzas, de proyectos, de alegría y de felicidad. Pero no todo en la vida sale bien, y un choque en la carretera le puso fin al viaje. Francisca murió en el acto; Juan, tres días después.

El caso conmovió a muchos. En la septuagésima década de su vida, Juan y Francisca se conocieron, se hablaron y se enamoraron. Entre los dos tenían seis hijos y dieciocho nietos. Toda la familia y todos los amigos les auguraban muchísima felicidad y veinte años más de matrimonio feliz. Nadie esperaba un fin del romance tan cercano y tan trágico.

Sin embargo, ¿fue este necesariamente un trágico «fin de un romance», como lo calificaron los diarios? Todo depende del modo en que se ve.

Trágico es el caso del matrimonio que, después de una gran fiesta de bodas y de una maravillosa luna de miel, el marido comienza a fijarse en otras muchachas y termina cometiendo adulterio.

Trágico es también el caso del matrimonio que por desavenencias tontas, por diferencias intrascendentes, por orgullo, por rebelión, por dureza de corazón, por cualquier razón que sea, los dos deciden separarse y destruir lo que Dios quiso que fuera bello y eterno.

Y trágico es no tomar en cuenta valores espirituales, no someterse, uno y otro, a las normas dictadas en la Palabra de Dios, y no tener ninguna relación con el Autor de la vida. Eso sí es trágico, porque sin Dios como Huésped invisible del hogar, esa unión perderá su solidaridad al poco tiempo de iniciada.

En cambio, si ambos novios creen fielmente en Dios y se someten al señorío de Jesucristo, entregándole las riendas de su vida, entonces asegurarán felicidad eterna, y su unión con Cristo no habrá de terminarse nunca.

Pongamos, pues, nuestro matrimonio en las manos de Dios. No tratemos, por cuenta propia, de embarcarnos en el mar de la vida matrimonial. Sin Cristo al mando de nuestro matrimonio, no tendremos seguridad. Él nos ayudará a comprendernos el uno al otro y a determinar a llegar unidos al fin de nuestros días. Hermano Pablo.

Reflexiones Cristianas - ¿Echó usted el ancla?

El ancla es un instrumento metálico, compuesto por una barra y dos uñas o más, que permanece colgado de una cadena. El marinero la echa en el agua para impedir que el barco salga a la deriva.

La seguridad que proporciona depende de la naturaleza del fondo en el cual está aferrada y de la solidez de la cadena. Se toman todas las precauciones para que pueda resistir, si fuera necesario, a un mar enfurecido. Generalmente un barco posee varias anclas. Una de ellas, la más fuerte, que sólo se utiliza en casos extremos, se llamaba en otros tiempos el ancla de la misericordia o de la salvación.

El ancla, con sus caracteres de seguridad y firmeza, es una hermosa imagen de la esperanza del creyente, fundada en Jesucristo. Nos mantiene unidos a Dios mismo, a la roca de su inmutable fidelidad. Para el creyente es un poderoso consuelo el saber que está ligado para siempre a Cristo, quien después de cumplida la obra de la cruz, entró al cielo donde se halla como nuestro “precursor” (Hebreos 6:20).

?Precursor? era el muy significativo nombre que se le daba a una pequeña lancha que, al desprenderse del navío, llevaba el ancla a un lugar seguro, en el puerto por ejemplo, para garantizar la seguridad de la tripulación. Representa lo que Jesús es espiritualmente para nosotros. Él fue el primero en entrar a la misma presencia de Dios para prepararnos lugar y, como la invisible cadena del ancla, nuestra fe nos une a él.

Hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor. Hebreos 6:18-20.

¿Que clase de ser humano soy?

Reflexiones Cristianas¿Que clase de ser humano soy?, Menuda pregunta ¿Verdad?

La del vaso, que retiene y que no da nada.
La del canal, que da y no retiene.
La de la fuente, que crea, retiene y da.

Y entonces comprendi que, hay seres humanos-vaso, cuya única ocupacion es almacenar virtudes, ciencia y sabiduria, objetos y dinero. Son aquellos que creen saber todo lo que hay que saber; tener todo lo que hay que tener, y consideran su tarea terminada cuando han concluido su almacenamiento. No pueden compartir su alegria, ni poner al servicio de los demas sus talentos, ni siquiera repartir sabiduria. Son extraordinariamente esteriles; servidores de su egoismo; carceleros de su propio potencial humano.

Por otro lado existen los seres humanos-canal, son aquellas que se pasan la vida haciendo y haciendo cosas. Su lema es: "producir, producir y producir". No estan felices si no realizan muchas muchisimas actividades y todas de prisa, sin perder un minuto. Creen estar al servicio de los demas, fruto de su neurosis productiva, cuando en realidad su accionar es el único modo que tienen de calmar sus carencias; dan, dan y dan; pero no retienen. Siguen dando y se sienten vacios.

Pero tambien podemos encontrar seres humanos- fuente, que son verdaderos manantiales de vida. Capaces de dar sin vaciarse, de regar sin decrecer, de ofrecer su agua sin quedarse secos. Son aquellos que nos salpican "gotitas" de amor, confianza y optimismo, iluminando con su reflejo nuestra propia vida.

¿Que clase de ser humano eres?

Consejos Para no Pelear con tu Pareja

Comunicarte con tu pareja es algo vital para que la relación funcione y avance, y es necesario que expreses lo que quieres y también escuches el punto de vista de tu pareja, sin llegar a la pelea o al enfrentamiento, ya que esto es clave para que la comunicación funcione bien.

Si tienes un carácter impulsivo, detente unos segundos antes de molestarte y gritar y piensa bien en lo que vas a decir para evita atacar verbalmente a tu pareja.

Es muy probable que el solo hecho de “contar hasta 10” y detenerte a reflexionar unos instantes te ayude a relajarte y pensar bien lo que quieres decir.

Si por el contrario, tiendes a quedarte callada, haz un esfuerzo y habla de lo que sientes, para no caer en el papel de víctima sumisa.

Comienza a hablar aunque no tengas demasiado claro lo que vas a expresar y ve introduciendo frases que interrumpan el monólogo del otro. Pronto te descubrirás a ti misma manifestando y defendiendo tus opiniones. Recuerda: sin gritar.

A veces el orgullo hace que nos cueste reconocer algunos errores o pedir disculpas por lo que deja a un lado el ego y sé comprensiva con tu pareja para lograr un acuerdo.

Utiliza el sentido del humor y la imaginación, a menudo es el mejor camino para hacer las paces con tu pareja. Intenta reírte y no dramatices las situaciones.

Si alguno de los dos se va al trabajo de mal humor o el corazón dolido por una discusión “mañanera”, las cuales hay que evitar a toda costa porque tienden a proyectar su sombra durante toda el día, eviten que el reencuentro por la tarde vuelva a ser conflictivo.

Reflexiones Cristianas - Qué te preocupa?

Reflexiones CristianasCuando el cielo este gris, acuérdate cuando lo viste profundamente azul.

Cuando sientas frío, piensa en un sol radiante que ya te ha calentado.

Cuando sufras una temporal derrota, acuérdate de tus triunfos y de tus logros.

Cuando necesites amor, revive tus experiencias de afecto y ternura.

Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría.

Recuerda los regalos que te han hecho, los abrazos y besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han brotado.

Si esto has tenido, lo puedes volver a tener y lo que has logrado, lo puedes volver a ganar.

Alégrate por lo bueno que tienes y por lo bueno de los demás, acéptalos tal cual son; desecha los recuerdos tristes y dolorosos, y sobre todo no tengas ningún rencor, no te lastimes más.

Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad.

Recorre tu vida, detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.

Visualiza aquel atardecer que te emocionó. Revive esa caricia espontánea que se te dio. Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido,
piensa y vive bien.

Allí en tu mente están guardadas todas las imagines; ¡Y sólo tú decides cuáles has de volver a mirar!.

No hay carga que se nos dé y no tengamos la capacidad de llevar.

Busca siempre vivir el presente aprendiendo del pasado, no cargues con situaciones y problemas que ya han pasado.

Piensa en esto: ¿Cuál era tu mayor problema hace 10 años? Probablemente ahora sea nada.

Ahora, si dentro de 10 años tus problemas actuales no van ha ser nada, ¿Por qué vivir tristes por ellos?

Mateo 6:25- 26 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?, Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

Reflexiones Cristianas - Qué es vivir

Vivir, es vibrar cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación de Dios que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá!

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

Vivir, es aprender más cada día, es gozar los momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es perdonar una ofensa, es sentir la presencia del otro, es besar con amor a quien nos ama.

Vivir, es contemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.

Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y realización.

Vivir es sentir que nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma para amar.

Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

Vivir es aprender a convivir con el otro respetando su persona como obra de Dios. Vivir es mirar a Dios con corazón abierto reconociendolo como Señor y Rey.

Tened sumo cuidado, por vuestra vida, de amar al SEÑOR vuestro Dios. Josué 23:11

Por lo cual yo también lo he dedicado al SEÑOR; todos los días de su vida estará dedicado al SEÑOR. Y adoró allí al SEÑOR. 1 Samuel 1:28

Biografía de Juan Knox

Juan Knox nació en al año 1505 en Giffordate, Escocia. Muy poco se conoce sobre sus padres, aparte de que el padre era hijo de un terrateniente respetable y rico; de modo que Juan no se crió en un hogar pobre y recibió excelente educación.

Siendo Juan todavía muy pequeño falleció su madre, y el padre se volvió a casar. Cuando Juan empezó a estudiar en la universidad, se daba por sentado que llegaría a ser sacerdote; de modo que se dedicó a aprender latín y griego. Sin embargo, sus planes no eran desempeñar las tareas regulares y habituales de un sacerdote. Quería más bien especializarse para llegar a ser un oficial jurídico de la iglesia.

Estudió en la universidad de Glasgow durante ocho años, para recibir su licenciatura en artes. No bien se hubo graduado, llegó a ser profesor de filosofía en la universidad. A los 25 años, Knox fue ordenado sacerdote.

Sin embargo, pronto se sintió inquieto en cuanto a su nuevo cargo. Anhelaba profundizarse más en la teología. Empezaba a ver cuán corrupta era, en realidad, la iglesia Romana en Escocia. Mientras más estudiaba los escritos de San Jerónimo y San Agustín, más lo conducían éstos a las Escrituras. Al acudir al Nuevo Testamento, y al estudiar cuidadosa y detalladamente las verdades contenidas en él, fue confirmado como ciertas sus sospechas en cuanto a la iglesia Romana. Esto ocurrió más o menos por el año de 1535, pero tardo siete años antes de decidirse a renunciar a la iglesia de Roma y declararse como reformador.

Knox sabía que le sería totalmente inútil quejarse acerca de la corrupción que observaba en la iglesia. También sabía que si acaso decía algo en contra de la iglesia, lo tacharían de hereje, y quizá hasta tratarían de darle muerte. Al mismo tiempo, tenía que reconocer que la iglesia a la cual pertenecía estaba profundamente comprometida. Como consecuencia, empezó a estudiar, a reflexionar, a orar, y a pedirle a Dios que le indicara lo que debía hacer.

El protestantismo apenas se iniciaba en los primeros días de Knox. Un predicador, de nombre Jorge Wishart, empezó a predicar, exponiendo los males que prevalecían en la iglesia Romana. Juan Knox quedó tan impresionado por lo que decía aquel hombre, que aprendió la verdad del evangelio, dejó la iglesia Romana, y siguió la obra de Wishart. Se convirtió en criado y ayudante de dicho pastor, y en todo tiempo llevaba una espada, listo para proteger a su patrón.

Cuando Wishart fue arrestado y condenado a ser quemado vivo, le pidió a Knox que se separara de él, diciéndole que Juan sería perseguido, sin duda alguna, y que no era necesario que ambos murieran como mártires. Knox, al principio, se opuso, pero al fin siguió el consejo de su amigo. Knox nunca más le volvió a ver, pues Wishart entregó su vida como un mártir del Señor Jesucristo.

A causa de sus creencias, Knox se vio forzado a huir de un lugar a otro, con el fin de evitar que lo tomaran preso. Pensaba ir a Alemania, pero sus amigos le convencieron a que se refugiara en un castillo. De este modo, en la primavera de 1547, se mudó al castillo, llevando consigo a los alumnos. (Antes de esto, había trabajado para dos familias como tutor, y en parte también como sacerdote.) Sin embargo, sabiendo que sus amigos lo buscaban, se sentía inseguro en el castillo; por lo tanto, junto con sus alumnos, pronto se trasladó a la población de San Andrés; en Escocia, en donde daba clases en una capilla todos los días.

Pronto otras personas acudieron para escucharle, y con el tiempo Knox sintió que Dios lo estaba llamando a predicarles el evangelio. Así lo hizo, manifestando a la gente el pecado del pueblo escocés, y hablándoles de la santidad de Dios.

Frisaba entonces los cuarenta años, y el interiormente tímido Knox, súbitamente se convirtió en un predicador intrépido. No procuraba presentar mensajes bellos, más bien decía al pueblo que había venido como un profeta enviado de Dios, y que nos le traía palabras dulces y agradables, sino palabras duras. A pesar de los problemas y las persecuciones en el país, Juan Knox perseveró mostrando a al pueblo pecaminosidad de sus corazones. Les decía que Dios derramaría Su ira sobre ellos si no se arrepentían.

La reina de Escocia por fin desterró a Knox y a sus seguidores, enviándoles a Francia en un barco. Allí debía ser encadenado y condenado a las galeras. Después de diecinueve meses, Knox fue liberado de aquella nave de esclavitud. Se marchó, entonces, a Inglaterra, pues le era muy peligroso regresar a Escocia. Se colocó en un puesto en la Iglesia Protestante de Inglaterra, y dentro de poco tiempo, tenía a su cargo una congregación buena y floreciente.

Teniendo ahora más de cuarenta años, Knox llegó a conocer a Marjorie Bowes, y se enamoró de ella. La madre de la joven concedió su permiso para que se casaran, pero el padre no quiso consentir, puesto que simpatizaba con la iglesia Romana. Después de esperar por tres años, confiando en que él iba a ceder, finalmente se casaron.

Por un tiempo, todo parecía irle bien. Ya no sufría la oposición que había soportado anteriormente, y la vida le parecía un poco más fácil. No obstante, ese mismo hecho le molestaba. Sabía que no debía debilitarse en su manera de predicar. No podía pedirle a Dios Su divina dirección si no le era fiel en proclamar la verdad. Knox decidió que no le temería a nadie.

En diciembre de 1551 fue elegido para ser uno de los seis capellanes reales. Como resultado de ello, no sólo predicaba en la corte del joven rey Eduardo VI, el cual pronto llego a ser su amigo íntimo, sino que también tuvo la oportunidad de visitar iglesias en todas partes del país. Esto fue muy cansador para Knox, pero él siguió predicando fielmente. Apenas tres años atrás había sido un esclavo en una galera francesa. Ahora era uno de los representantes de Inglaterra, predicando en todas partes del reino, e inclusive dando sugerencias en cuanto a cambios en el orden del culto en las iglesias. En julio de 1533, el joven rey de Inglaterra murió, a los dieciséis años. Su trono pasó a María Tudor, conocida en la historia como "Maria la Sangrienta". Al poco tiempo, toda la ley que favorecía al protestantismo fue revocada. Todo cambió entonces para Juan Knox. Su sueldo fue suspendido. Sus buenos amigos estaban muriendo como mártires.

Knox sabía que su ministerio ya no podría continuar siendo efectivo en Inglaterra. Sabía que tendría que dejar a su esposa, y a la familia de ella, y huir a Francia. Pero prometió regresar. Desde Francia, siguió su camino hacia Suiza, en donde fue recibido calurosamente por los ministros y las iglesias protestantes.

Después de dos meses regresó a Francia. Se sintió feliz al hallar allí varias cartas. Una de ellas le informaba que su esposa y su suegra estaban seguras. Sin embargo, la persecución iba en aumento, de modo que no era prudente regresar.

Apesadumbrado regresó a Suiza. Un grupo de refugiados protestantes había formado una iglesia en Francfort, Alemania, y le pidieron a Knox que fuera su pastor. Sirvió allí durante más o menos un año.

Mientras tanto, algunos cambios políticos habían ocurrido en Escocia; y a los protestantes se les concedió más libertad.

Para 1555 recibió una petición urgente, rogándole que regresara a su patria. Así lo hizo, pasando primero por Inglaterra, en donde encontró a su esposa sana y segura. Luego fue a Escocia.

Al volver de nuevo a su patria, Knox observó que parecía haber una nueva actitud en la generación reciente. Esto no sólo lo sorprendió, sino que también lo puso muy contento. La última vez que había estado en Escocia había predicado acerbamente en contra de la iglesia Romana, la misa, y los métodos empleados por los líderes de tal iglesia. Ahora sentía que debía predicar un mensaje más positivo. Todavía creía firmemente que la gente debía salir de la iniquidad de la iglesia Romana, pero ahora sentía que tenía también que conducirles a dar un paso más hacia delante. ¿Qué tenían que hacer al abandonar tal iglesia?. Konx les enseñó a celebrar la Cena del Señor semanalmente, a estudiar la Palabra de Dios y a reconocer que formaban parte de la Iglesia de Jesucristo.

La reina María, y también los obispos de Escocia, llegaron a enterarse de la predicación sin rodeos de Knox. Conociendo el carácter de dicho predicador, le ordenaron comparecer ante ellos el 15 de mayo de 1556. para su sorpresa, cuando apareció en Edimburgo no se encontraba solo. Lo acompañaba una inmensa multitud, lista para actuar sí acaso alguien osaba levantar la mano en contra de su pastor. De inmediato los obispos retiraron la citación; y desde entonces se le permitió predicar abiertamente y a congregaciones más numerosas que antes.

Poco después de esto, recibió un llamado de parte de su iglesia en Suiza. Regresó de inmediato. Por primera vez pudo establecer un hogar en Ginebra. Durante los tres años siguientes le nacieron dos hijos, Natanael y Eliécer. Aun cuando Knox y su familia estaban felizmente radicados en Suiza, él todavía ardía en deseos de evangelizar al pueblo de Escocia. Fue invitado otra vez por los ministros reformados de Escocia, y así, en mayo de 1559, regresó nuevamente a su tierra.

En 1560 falleció su esposa. Le quedaban dos hijos pequeños, y su suegra, de la cual también tenía que cuidar. Ambos hijos recibieron una buena educación, en preparación para el ministerio. Sin embargo. Los dos murieron muy jóvenes, y sin hijos.

La vida entera de Juan Knox parecía estar llena de luchas a causa de sus convicciones. Una reina se levantaba tras otra, un problema detrás de otro, y también había guerras, persecuciones y ansiedades. Más sin embargo, Knox permaneció firme, porque estaba seguro de que hacía lo que era recto.

Cuatro años después de la muerte de su esposa Marjorie, Knox se volvió a casar; esta vez con Margarita Stuart Ochiltree, una jovencita de diecisiete años. Juan Knox tenía ya cincuenta años, de modo que su casamiento ocasionó bastante habladuría. No obstante, Margarita resultó ser una cónyuge digna y congenial para Knox; y vivieron felices hasta que él murió. De este matrimonio nacieron tres hijas. Después de sus segunda nupcias, Knox participó muy poco en la vida política y pública. Siguió predicando, pero más reposadamente.

A fines de 1570, pocos años después de haberse casado con Margarita, Knox sufrió una leve embolia, que le dejó sin habla por un breve tiempo. No podía caminar ni escribir; todo el mundo creía que le había llegado su fin. Sin embargo, a la semana siguiente estaba de nuevo en el púlpito, predicando como de costumbre. En noviembre de 1572, cayó otra vez enfermo, y esto le debilito en extremo. El día de su muerte se pasó escuchando a su esposa y a otras personas, a las cuales había pedido que leyeran algunos pasajes bíblicos. Leyeron durante varias horas seguidas; y luego, siendo las once de la noche, se arrodillaron para orar a Dios. Juan Knox murió en paz, y se fue para estar con el Señor, a Quien había amado y servido.

Biografía de William Tyndale

William Tyndale nació en Inglaterra, en la frontera de Gales, probablemente en el condado de Gloucestershire, si bien no es posible precisar la localidad ni la fecha exactas se cree que su nacimineto fue el año 1594. El hombre que dio a los ingleses su Biblia, labor que le valió el martirio. ¿Por qué?

William Tyndale descolló en el estudio del griego y el latín. En julio de 1515, con 21 años de edad a lo sumo, se graduó como Maestro en Artes por la Universidad de Oxford. En 1521 fue ordenado sacerdote católico. En aquellos años cundía la agitación entre los católicos alemanes a causa de las labores de Martín Lutero. Inglaterra, sin embargo, permaneció fiel al catolicismo hasta que el rey Enrique VIII rompió con Roma en 1534.

En la época de Tyndale, la educación no se impartía en inglés, la lengua vulgar, sino en latín, el idioma de la Iglesia y de la Biblia. En 1546, el Concilio de Trento reiteró que la Vulgata latina, que realizó Jerónimo en el siglo V, era la única versión que debía utilizarse, pese a que solo podía leerla la gente ilustrada. ¿Por qué debía privarse al pueblo de Inglaterra del derecho de tener la Biblia en inglés y leerla sin trabas? “Jerónimo también tradujo la Biblia a su lengua materna. ¿Por qué nosotros no?”, alegaba Tyndale.

Actúa con fe

Después de acabar su instrucción en Oxford, y posiblemente sus estudios suplementarios en Cambridge, Tyndale trabajó dos años en Gloucestershire como preceptor de los hijos pequeños de John Walsh. Durante esta etapa alimentó el deseo de verter la Biblia al inglés, y muy probablemente tuvo la oportunidad de pulir sus dotes de traductor con la ayuda del nuevo texto bíblico de Erasmo, que contenía el texto griego y el latino en columnas paralelas. En 1523, Tyndale dejó a los Walsh y marchó a Londres. Aspiraba a que Cuthbert Tunstall, obispo de Londres, le otorgara el permiso para realizar su versión.

La autorización era imprescindible, pues las Constituciones de Oxford (los estatutos de un sínodo celebrado en esa ciudad en 1408) prohibían la traducción y lectura de la Biblia en lengua vernácula, salvo que mediara permiso episcopal. Por atreverse a contravenir esta prohibición, gran número de lolardos (predicadores itinerantes) acabaron en la hoguera inculpados de herejía. En su caso, leían y distribuían la Biblia de John Wiclef, una versión inglesa de la Vulgata. Tyndale creía que ya era tiempo de traducir del griego los escritos cristianos, de hacer para su Iglesia y su pueblo una versión nueva y auténtica.

El obispo Tunstall era un docto que había hecho mucho en apoyo de Erasmo. Como prueba de su propia competencia, Tyndale tradujo uno de los discursos de Isócrates, un texto griego bastante complejo, en un esfuerzo por obtener la aprobación de Tunstall. Abrigaba la esperanza de granjearse su amistad y mecenazgo, y de que aceptara su propuesta de traducir las Escrituras. ¿Qué haría el obispo?

El rechazo y los motivos

Pese a que Tyndale llevaba consigo una carta de presentación, Tunstall se negó a recibirlo. Tyndale, por tanto, tuvo que solicitar por escrito una entrevista. No está claro si Tunstall acabó dignándose a dialogar con él. Sea como fuere, le respondió que ‘tenía la casa llena’. ¿Qué motivó este desaire tan tajante?

La labor reformadora de Lutero en la Europa continental sembraba gran inquietud en la Iglesia Católica, con sus lógicas repercusiones en Inglaterra. En 1521, el rey Enrique VIII editó un enérgico tratado en el que defendía al Papa y arremetía contra Lutero. Agradecido, el pontífice le concedió el título “Defensor de la Fe”. El cardenal Wolsey, a las órdenes del monarca, también se entregaba con fervor a destruir las obras luteranas que habían entrado de contrabando. Como obispo católico fiel al Papa, al rey y a su cardenal, Tunstall se sentía obligado a suprimir toda idea que tuviera visos de simpatizar con el rebelde Lutero. Tyndale se hallaba entre los más sospechosos. ¿Por qué?

Durante su estancia en casa de la familia Walsh, Tyndale había criticado sin reparo alguno la ignorancia y el fanatismo de los eclesiásticos de la zona. Entre ellos figuraba John Stokesley, que conocía a Tyndale desde Oxford, y quien acabó sucediendo a Cuthbert Tunstall en el obispado londinense.

La oposición a Tyndale se hace asimismo patente por el careo que sostuvo con un alto jerarca eclesiástico, quien dijo: “Mejor nos iría sin la ley de Dios que sin la del Papa”. Tyndale le respondió de forma lapidaria: ‘Desafío al Papa y todas sus leyes. Si Dios me hace merced de seguir vivo, de aquí a no muchos años lograré que el muchacho que guía el arado sepa más de la Escritura que vos’.

Tyndale hubo de comparecer ante el administrador de la diócesis de Worcester por falsas acusaciones de herejía. “Me amenazó gravemente y me vilipendió”, señaló Tyndale posteriormente, agregando que lo había tratado como a “un perro”. Pero no hubo pruebas para inculparlo de herejía. Los historiadores creen que se dio notificación a Tunstall en secreto de todos estos asuntos a fin de influir en su decisión.

Después de pasar un año en Londres, Tyndale llegó a la siguiente conclusión: “No solo faltaba espacio para traducir el Nuevo Testamento en el palacio de su Ilustrísima de Londres, sino en toda Inglaterra”. Así era. Ante el clima de represión desencadenado por la obra de Lutero, ¿qué impresor de Inglaterra iba a atreverse a publicar una Biblia en inglés? Por ello, en 1524, Tyndale cruzó el Canal de la Mancha para nunca volver.

Nuevos problemas en la Europa continental

Cargado con sus valiosos libros, halló asilo en Alemania. Disponía de 10 libras, gentileza de su amigo Humphrey Monmouth, comerciante londinense muy influyente. En aquellos días, este donativo casi le bastaba para imprimir las Escrituras Griegas que quería traducir. Monmouth acabó detenido por ayudar a Tyndale y por sus supuestas simpatías hacia Lutero. Fue interrogado y recluido en la Torre de Londres, y solo vio la libertad después de suplicar el indulto al cardenal Wolsey.

Se desconoce la localidad alemana a la que fue Tyndale. Algunos indicios apuntan a Hamburgo, donde tal vez pasó un año. ¿Se reunió con Lutero? No es seguro, aunque los cargos presentados contra Monmouth así lo afirman. Pero algo sí es indiscutible: Tyndale se entregó por entero a traducir las Escrituras Griegas. ¿Dónde podría conseguir que publicaran su manuscrito? Confió esta tarea a Pedro Quentell, de Colonia.

Todo fue por buen camino hasta que un enemigo suyo, Juan Dobneck, conocido por el nombre de Cochlaeus, averiguó lo que sucedía. Cochlaeus comunicó sin dilación sus hallazgos a un amigo íntimo de Enrique VIII que enseguida hizo gestiones para que se prohibiera la impresión que realizaba Quentell de la versión de Tyndale.

Tyndale y su ayudante, William Roye, escaparon para salvar la vida, llevándose consigo las páginas impresas del Evangelio de Mateo. Remontaron el Rin hasta llegar a Worms, donde finalizaron su trabajo. Con el tiempo, se publicaron seis mil ejemplares de la primera edición del Nuevo Testamento de Tyndale.

Logra su objetivo pese a la oposición

Una cosa era traducir e imprimir el Nuevo Testamento y otra muy distinta introducirlo en Gran Bretaña. Los agentes eclesiásticos y las autoridades civiles estaban decididos a impedir que se hicieran envíos a través del Canal de la Mancha. La dificultad se superó gracias a comerciantes con buena disposición que ocultaron los volúmenes en fardos de telas y de otras mercancías, y los introdujeron de contrabando en las costas de Inglaterra, de donde se distribuyeron incluso hasta Escocia. Tyndale cobró ánimo, pero la batalla no había hecho más que comenzar.

El 11 de febrero de 1526, el cardenal Wolsey, acompañado de 36 obispos y otros prebostes de la Iglesia, se reunieron cerca de la Catedral de San Pablo de Londres “para ver cómo se arrojaban canastos de libros al fuego”, entre ellos varios ejemplares de la valiosa traducción de Tyndale. Hoy solo quedan dos ejemplares de la primera edición. El único completo (solo carece de la portada) se halla en la Biblioteca Británica. Irónicamente, el otro, al que le faltan 71 páginas, fue descubierto en la Biblioteca de la Catedral de San Pablo. Nadie sabe cómo llegó allí.

Sin amedrentarse, Tyndale hizo nuevas ediciones de su versión, que fueron sistemáticamente confiscadas y quemadas por el clero inglés. Más tarde, Tunstall cambió de estrategia. Hizo el trato de comprarle al comerciante Augustine Packington todos los libros de Tyndale, incluido el Nuevo Testamento, a fin de quemarlos. Como Packington había llegado antes a un acuerdo con Tyndale, coordinó con este la operación. En su obra Chronicle, Halle explica: “El obispo tuvo los libros; Packington, las gracias, y Tyndale, el dinero. Después se imprimieron más Nuevos Testamentos, y entraron a raudales en Inglaterra”.

¿Por qué se oponía el clero con tanta obstinación a la versión de Tyndale? A diferencia de la Vulgata, que rodeaba de un halo de misterio el texto sagrado, la versión que hizo Tyndale del texto original griego transmitía por primera vez el mensaje bíblico en un lenguaje accesible al pueblo inglés. En el capítulo 13 de 1 Corintios, por ejemplo, decidió traducir el vocablo griego a·gá·pe por “amor” en vez de “caridad”. Insistió en emplear “congregación”, y no “iglesia”, a fin de destacar que se refería a los fieles, y no a los templos. Pero lo que acabó con la paciencia clerical fue la sustitución de “sacerdote” por “anciano” y de “hacer penitencia” por “arrepentirse”, lo que despojó al clero de su pretendida autoridad sacerdotal. David Daniell dijo al respecto: “Allí no aparece el purgatorio; tampoco la confesión auricular y la penitencia. Se habían derruido dos pilares de la riqueza y el poder de la Iglesia”. (William TyndaleA Biography Biografía de William Tyndale.) Este fue el desafío que lanzó la traducción de Tyndale, y la erudición moderna confirma la certeza de su elección de palabras.

Traslado a Amberes, traición y muerte

Entre 1526 y 1528, Tyndale se trasladó a Amberes, donde se sentía a salvo entre los comerciantes ingleses. Allí escribió The Parable of the Wicked Mammon (Parábola del malvado Mammón), The Obedience of a Christian Man (La obediencia del cristiano) y The Practice of Prelates (La práctica de los prelados). Tyndale prosiguió con su labor de traductor, y fue el primero en utilizar el nombre de Dios, Jehová, en una versión al inglés de las Escrituras Hebreas. El nombre aparece más de veinte veces.

Mientras Tyndale se mantuvo en casa de su amigo y benefactor Thomas Poyntz, en Amberes, estuvo a salvo de las intrigas de Wolsey y sus espías. Durante ese tiempo, Tyndale adquirió nombradía por cuidar de los enfermos y los indigentes. Pero un inglés llamado Henry Phillips, que logró ganarse con astucia la confianza de Tyndale, lo traicionó en 1535. Fue llevado al Castillo de Vilvoorde, a 10 kilómetros al norte de Bruselas, donde vivió encarcelado dieciséis meses.

No puede determinarse con certeza quién contrató a Phillips, pero todas las sospechas concurren en el obispo Stokesley, que a la sazón se dedicaba con afán a quemar “herejes” en Londres. En 1539, ya en su lecho de muerte, Stokesley “se ufanó de haber quemado en vida suya a cincuenta herejes”, dijo W. J. Heaton en su obra The Bible of the Reformation (La Biblia de la Reforma). Entre ellas figuró William Tyndale, quien fue estrangulado y luego quemado en público en octubre de 1536.

Integraron la comisión que juzgó a Tyndale tres eminentes teólogos de la universidad católica de la ciudad de Lovaina, donde había cursado estudios Phillips. También estuvieron presentes tres canónigos lovanienses y tres obispos, además de otros dignatarios, para ver cómo se condenaba a Tyndale por herejía y se le suspendía del sacerdocio. Con gran regocijo lo vieron morir cuando rondaría los 42 años.

“Tyndale —explicó el biógrafo Robert Demaus hace más de cien años— siempre se destacó por su sinceridad e intrepidez.” En una carta a John Frith, colaborador suyo que acabó en la hoguera por obra de Stokesley, Tyndale dijo: “Nunca he alterado ni una sílaba de la Palabra de Dios contra mi conciencia, ni lo haría hoy, aunque se me entregara todo lo que está en la Tierra, sea honra, placeres, o riquezas”.

Así fue como William Tyndale dio su vida por el privilegio de proporcionar al pueblo inglés una Biblia fácil de entender. Pagó un precio muy caro, pero ¡qué inapreciable legado dejó!

¿Cuál es su miedo más grande?

Reflexiones Cristianos¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita el sueño? Hay muchas cosas para elegir.


Los bancos cierran, la bolsa cae, los gobiernos intervienen utilizando el dinero del pueblo… las noticias son peores cada día. Para otras personas, la destrucción causada por los desastres naturales todavía les afecta. Hemos tenido tormentas tropicales, huracanes, ciclones, terremotos, inundaciones, incendios y otros catástrofes. Para muchas personas, mañana no es el problema; no saben sobrevivir el día de hoy.

Muchos de nosotros tenemos nuestros terrores personales. Problemas de salud. La muerte de un ser querido. Problemas en nuestras relaciones. Adicciones. Problemas legales. Los problemas no tienen que salir en el diario para impactar nuestras vidas. Algunos son nuestra culpa, otros no. Pero todos nos afectan.

¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita la paz? ¿De dónde vienen las nubes en su horizonte? Lo que sea, ¿no sería bueno deshacerse de él? No puedo resolver todos sus problemas, pero puedo decirle cómo recuperar la paz y quizás dormir mejor de noche. El apóstol Pablo escribió: “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7)

“Claro,” usted me dice, “Fácil para Pablo. No enfrentaba lo que yo estoy enfrentando.” Es cierto, pero Pablo no vivía una vida fácil cuando escribió esas palabras. Estaba en cadenas en una celda romana. No servía una sentencia; esperaba la pena de muerte.

Atienda sus palabras. El sabe enfrentar le muerte. Como dijo Pablo, Dios le puede dar una paz más grande de lo que podemos entender. Nos puede enseñar a recoger nuestros problemas, envolverlos y entregárselos a El.

Paz más grande de lo que el hombre puede entender… y está disponible para todo el mundo.

¡Son buenas noticias!

Gracia y paz, Timothy

Películas Cristianas - La Historia de John Wycliffe

Películas CristianasJohn Wycliffe es la dramática biografía de la vida del sacerdote y erudito de la Biblia que tradujo por primera vez las Sagradas Escrituras al idioma inglés Wycliffe estuvo envuelto en una serie de conflictos políticos y religiosos. Profesor de la Universidad de Oxford y considerado como uno de los filósofos de más renombre de su época, fue uno de los más fervientes defensores del nacionalismo inglés en contra del papado y campeón de la lucha contra las injusticias que cometieron los ricos contra los pobres.

Sus enseñanzas destacaban que el perdón de Dios no se podía comprar con las indulgencias que promovía el papado. Predicó que la única verdadera autoridad es la Palabra de Dios y que ésta no podía ser entendida a menos que la gente pudiera estudiarla en su lengua nativa. Esta película recoge magistralmente la vida y las luchas de este gran hombre cuya contribución todavía sigue cosechando frutos.

Un rincón lleno de basura

Reflexiones CristianasLa casa era hermosa, del estilo del siglo diecinueve, y estaba rodeada de bellos jardines. Dentro de la casa había colecciones de relojes antiguos, lámparas de dos siglos de edad, sombrillas de todos los países, estatuillas de marfil, y otras muchas antigüedades. Pero Joan Abery, la dueña, de Reading, Inglaterra, nunca vivió allí. Ella vivió, durante treinta y cinco años, en un vaciadero de basuras.

Joan Abery había sido víctima de un cruel abandono. Su novio la había dejado plantada en el altar treinta y cinco años atrás. Eso la destrozó. No sólo rehusó poner pie bajo el techado de su casa, sino que nunca permitió que ningún otro viviera allí. Prefirió vivir entre la basura, rodeada de ratas y de cucarachas, que en su hermosa casa. Y allí murió, anciana ya, decrépita y solitaria.

Hay un proverbio bíblico que dice: «Más vale habitar en un rincón de la azotea que compartir el techo con mujer pendenciera» (Proverbios 21:9).

En su amargura, Joan Abery modificó el proverbio de la siguiente manera: «Más vale habitar en un rincón lleno de basura, sola y tranquila, que en espaciosa casa mal acompañada.»

La basura no es lugar para vivir. Dios no hizo al ser humano para vivir en medio de la basura. Al contrario, Dios hizo para el hombre y la mujer un jardín encantador que les dio por vivienda. Fue la derrota, la sensación de desgracia y fracaso, lo que los llevó a alojarse entre los desperdicios y las alimañas. Joan merecía vivir en casa propia, rodeada de sus colecciones de arte, y entre jardines y flores, pero prefirió vivir entre la basura.

Así mismo hay muchas personas hoy en día que, pudiendo vivir en la limpieza y en el orden, en la belleza y en la cultura, prefieren vivir en medio de desperdicios y desechos morales. Porque vivir en medio de chismes y discordias, de peleas, de insultos y maltratos, es vivir entre la basura.

Vivir en borracheras continuas, en drogas y delitos; andar ocultando con vergüenza una doble vida; practicar descaradamente toda suerte de aberración moral, adulterios, abandono de hijos, desfalcos monetarios y traición de confianzas, es vivir entre la basura. No sólo la ciudad tiene sus basureros; también los tiene la sociedad que vive en ella.

Cristo quiere librarnos de toda basura moral. Él quiere darnos una vida limpia. Él quiere que vivamos en armonía y paz. Él quiere proporcionarnos una completa y total emancipación. Aceptemos el hogar de Dios. No vivamos más en los basureros de este mundo. Sólo en Cristo hay verdadera pureza.

No permitas que tu vida se desenvuelva en un rincón lleno de basura. Prueba una nueva vida en Cristo..

Ama al Señor tu Dios, obedécelo y sé fiel a él, porque de él depende tu vida, y por él vivirás mucho tiempo en el territorio que juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Deuteronomio 30:20

¡Sonríele a la vida, Israel! ¿Quién como tú, pueblo rescatado por el Señor? Él es tu escudo y tu ayuda; él es tu espada victoriosa. Tus enemigos se doblegarán ante ti; sus espaldas te servirán de tapete. Deuteronomio 33:29

Reflexiones Cristianas - La verdad del fracaso

Reflexiones CristianasFracasar no significa que somos fracasados lo que sí significa es que todavía no hemos triunfado.

Fracasar no significa que no hayamos logrado nada lo que sí significa es que hemos aprendido algo .

Fracasar no significa que hemos sido unos tontos lo que sí significa es que teníamos mucha fe .

Fracasar no significa que nos hemos desgraciado lo que sí significa es que estuvimos dispuestos a intentarlo.

Fracasar no significa que no tenemos lo que se necesita lo que sí significa es que necesitamos hacer algo de manera diferente.

Fracasar no significa que somos inferiores lo que sí significa es que no somos perfectos .

Fracasar no significa que hemos desperdiciado nuestra vida lo que sí significa es que tenemos una razón para comenzar de nuevo.

Fracasar no significa que debiéramos rendirnos lo que sí significa es que debemos intentarlo con más fuerza.

Fracasar no significa que nunca lo lograremos lo que sí significa es que nos tomará un poquito más de tiempo .

Aún cuando tu caída haya sido desastrosa, recuerda que Dios saca provecho de todo , si con mi corazón humilde, reconozco y me dejo guiar por su mano poderosa.

Dios me libró de caer en la tumba;¡estoy vivo y disfruto de la luz! Job 33:28

Sólo una cosa te pido: si acaso llego a caer, no les concedas el gusto de burlarse de mí . Salmo 38:16

Yo estuve a punto de caer,y poco me faltó para que resbalara. Salmo 73:2

Reflexiones Cristianas - Si dices "no puedo"

“No puedo” es la peor frase que se ha escrito o hablado, haciendo más daño que la calumnia o las mentiras. Sobre ella muchos espíritus fuertes se han quebrantado y con ella muchos buenos propósitos mueren.

Brota, cada mañana, de los labios de quienes no piensan y nos roban del valor que necesitamos durante el día.
Suena en nuestros oídos como una advertencia enviada a tiempo y se ríe cuando tropezamos y caemos por el camino.

“No puedo” es la madre de la iniciativa débil; es quien prohija al terror y al trabajo a medio hacer.

Debilita los esfuerzos de inteligentes artesanos y hace del que labora un indolente conformista.

Envenena el alma del hombre con visión, aplasta en su infancia muchos planes.

Saluda al trabajo honesto con abierto desprecio y se burla de las esperanzas y lo sueños del hombre.

“No puedo” es una frase que nadie debiera pronunciar sin ruborizarse; el pronunciarla debiera ser motivo de vergüenza.

Diariamente aplasta la ambición y el valor; devasta el propósito del hombre y acorta sus metas. Despréciala con todo tu odio por el error que inculca; rehúsale el alojamiento que busca en tu mente.

Ármate contra ella como contra una criatura de terror y todo lo que soñamos algún día lo obtendremos.

“No puedo” es la frase que, para la ambición, es un enemigo emboscado que busca destruir nuestra voluntad. Su presa es, para siempre, el hombre con una misión y se inclina tan solo ante el valor, la paciencia y la habilidad.

Ódiala, con odio profundo y permanente, porque una vez bienvenida, quebrantará a todo hombre, sin importar la meta que esté buscando. Más bien, sigue intentándolo y respóndele a ese demonio diciéndole: “Sí puedo”.

Los que amamos a Dios, sabemos que Él todo lo puede y en Él nosotros lo podremos y si acaso no podemos, Él nos dirá, tú no puedes, pero dèjame a mi, que yo sì puedo.

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13.

Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Mateo 9:28.

Ayudémonos los unos a los otros a llevas las cargas

Si usted está buscando la manera de cumplir el mandamiento de Cristo de amar a su prójimo, Pablo tiene una sugerencia: comparta sus cargas. Hay un momento en que toda persona tiene problemas por el peso de una situación que la oprime.

Los creyentes tienen la obligación de ayudar a sus hermanos y hermanos con esa carga. Jesús es el modelo de cómo compartir las cargas. Llama a venir a Él a los que están trabajados y cargados, para darles descanso (Mt 11.28, 29).

Puesto que Dios predestinó a los creyentes a ser conformados a semejanza de Cristo, debemos imitar su interés y preocupación por los que sufren. La iglesia del Nuevo Testamento siguió de verdad el ejemplo del Señor. Los creyentes combinaban sus recursos para que nadie padeciera necesidades, haciendo así más ligera la carga de la pobreza (Hch 4.32).

Las cartas de Pablo dejan en claro su carga por el bienestar material y espiritual de las crecientes iglesias. Oraba y ayunaba por ellas, y les enviaba misioneros cuando él mismo no podía ir. Veía el fortalecimiento de ellas como su responsabilidad, a pesar de su aflicción personal: el aguijón en su carne (2 Co 12.7). El creyente no puede esperar hasta que su vida esté libre de problemas, para ayudar a los demás, porque ese día podría no llegar. Aunque tengamos nuestras propias necesidades, podemos hacer todas las cosas por el poder de Cristo, incluso compartir la desgracia de otra persona (2 Co 12.9).

Cuando usted está dispuesto(a) a ayudar a alguien a aliviarle la carga, suceden dos cosas. Primero: la otra persona recibe la bendición que tanto necesitaba, en forma de ayuda, apoyo y amor. Y, segundo: usted cumplirá con la ley de Dios de amar al prójimo como a sí mismo. Charles Stanley

Reflexiones Cristianas - Un amor para toda la vida

Frank y Anita Milford dicen que el secreto de su amor eterno es “dar y recibir”.

Se conocieron en mayo de 1926 y el 26 de mayo de 1928 contrajeron matrimonio.

Vivieron momentos buenos y otros amargos como cuando salvaron milagrosamente de dos bombardeos alemanes durante la segunda Guerra mundial, uno de los cuales derribó su amado hogar.

Tuvieron dos hijos, seis nietos y siete bisnietos en estos 81 años de matrimonio…
“Yo no se donde se han ido los años, pero realmente han sido maravillosos”, señaló Frank, que hoy tiene 101 años de vida.

Al ser entrevistados por la BBC que el secreto de su amor eterno es “dar y recibir”. Una pequeña discusión diaria…aportó Ana, pero resolviéndola antes de ir a dormir compartiendo carios. Es nuestra regla dorada.

El experimentado matrimonio siguió aportando:… “Las parejas de hoy en día no duran mucho, porque a menudo no tienen el suficiente tiempo para el otro”.

Frank, aportó con toda sabiduría que reflejan sus plateadas canas: “Para ganarte un corazón dulce necesitas una dosis de la vieja caballerosidad”…
Vaya..eso si que es un gran consejo!!

Hoy, cuando el divorcio es pan de cada día…cuando los niños miran alejarse de casa a sus padres para no verlos regresar… cuando el valor de hacer pactos de fidelidad ante Dios se ha perdido tan tristemente… Es un bálsamo de esperanza conocer matrimonios como el de Frank y Ana.

Esto nos lleva a volver los ojos a las Sagradas escrituras y recordar que tenemos maravillosas directrices para ser el “mejor esposo” y la mejor “esposa” .

1era de Pedro deja ver maravillosos consejos y advertencias para los varones:

3:7 Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.
3:8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
3:9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

Es así hay que tratarlas como a Vasos mas Frágiles…por lo tanto la rudeza aquí no cuenta.
Por otra parte, se nos deja ver que las mujeres son la influencia en el hogar, por lo tanto el éxito familiar dependerá mayormente de lo sabias que sean!.

Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.

Que en este tiempo, podamos determinar demostrar a la sociedad que con Cristo y su Palabra, podemos lograr tener UN Amor para toda la vida…

Reflexiones Cristianas - El valor de una oración

Señor…
…Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón.

Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso

Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.

Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.

¡ Señor…si yo me olvido de ti, Tú por favor nunca te olvides de mí !

No es cuanto oras..sino cómo oras y a quién oras lo que determina el valor de la oración. Si te diriges al Padre y tu oración es libre de egoísmos, vanidades o falsas ilusiones, entonces tendrás una oración de calidad.

Si lo afliges y él clama a mí, ciertamente yo escucharé su clamor. Exodo 22:23

Entonces clamó el pueblo a Moisés, y Moisés oró al Señor y el fuego se apagó. Num 11:2

Entonces clamó Sansón a Dios, y dijo: Señor, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos. Juec 16:28

Biografía de Adoniram Judson

Judson nació en una casa parroquial en Malden, Massachusetts y se graduó de la Universidad Brown. Estudió para el ministerio en el Seminario de Andover donde llegó a ser miembro de un grupo interesado en las misiones a ultramar. Como uno de sus líderes, desempeñó un papel clave en el establecimiento en 1812 de la Junta Americana de Comisionados para Misiones Extranjeras. Asignado a la India, él y su esposa partieron en 1812.

Como esperaban encontrarse con los bautistas ingleses en Calcuta y Serampore, los dos estudiaron el asunto del bautismo mientras iban navegando. Como consecuencia de este estudio, junto con Luther Rice adoptaron la posición bautista lo cual afectó sus vínculos con los congregacionalistas. Rice regresó a los Estados Unidos para hacer de los bautistas una organización misionera (lo que comenzó en 1814) mientras los Judson seguían a Rangún, Birmania.

Judson tuvo la sabiduría de discernir que tenía poca oportunidad de comunicar el evangelio a menos que dominara el idioma y entendiera el budismo Theravada (Enseñanza de los Ancianos) y encontrara la forma de interactuar con la gente. Aunque era el jefe de la misión que pronto hizo grandes progresos entre los karens, los kachins y otras tribus, él mismo no se puso en contacto con esas tribus. En lugar de eso pasó toda su vida en un testimonio difícil para los birmanos que dominaban cultural y políticamente. Aprendió su lengua perfectamente bien, produjo un diccionario, tradujo la Biblia y escribió mucha literatura. Se dedicó a predicar y aprendió a sentarse en un lugar abierto para conversar informalmente con personas interesadas, especialmente monjes budistas.

No tenía interés en establecer escuelas. En cambio, se dedicó a preparar informalmente pastores y evangelistas. A diferencia de los misioneros protestantes de ese tiempo, no estuvo interesado en difundir la civilización europeo-americana ni usarla como un arma contra el budismo. No se hacía ilusiones en cuanto a lo difícil que era presentar una religión teísta a budistas theravada ateos pero se atrevió a esperar que las incontables pagodas fueran algún día equiparadas en número con iglesias rematadas en punta.

Debido a que los primeros años del ministerio de Judson se desrrollaron en un tiempo cuando los británicos estaban tratando de establecer el control sobre el reino birmano nativo, se encontró metido entre dos fuegos. Los birmanos no distinguían entre un inglés y un estadounidense y por trasladarse desde Rangún a la capital, Ava, Judson se hizo objeto de sospecha. Lo detuvieron y lo mantuvieron preso bajo condiciones infrahumanas lo que casi le provocó la muerte. Ann permaneció a su lado y lo cuidó día tras día. Ann murió en 1826 transformándose en la primera heroína misionera del pueblo estadounidense.

Tiempo después, Judson se casó con Sarah Boardman, viuda de otro pionero bautista. Después que ella también hubo muerto, y en su único viaje de descanso a los Estados Unidos, se casó con la novelista Emily Chubbuck. Adoniram Judson murió en 1850 mientras hacía un viaje por mar.

Devocionales - Brilla donde estes

Vosotros sois la luz del mundo;una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud,sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres.Mateo 5:14-16.

Devocional Diario para Cristianos – Brillar donde Dios nos colocó

Dios coloca a sus hijos aquí y allá en el mundo, como se colocan faroles en las calles de una ciudad. Pero al igual que las lámparas eléctricas, para dar luz es necesario estar en contacto con la fuente de energía.

El Señor Jesús advirtió a los suyos: “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Evidentemente, las lámparas no se preocupan por el lugar donde fueron colocadas; lo importante es que den luz. El que las coloca en el lugar donde deben estar es el responsable.

En el sentido moral, la luz es la irradiación de la vida de Jesús en el mundo. Usted se halla en cierto vecindario, en un lugar de trabajo determinado, en condiciones que tal vez quisiera cambiar, pero que no son casuales. Dios lo colocó allí y sabe por qué lo hizo. Espera que usted reproduzca, y justamente en su entorno, las perfecciones morales de Jesús: bondad, humildad, dulzura, alegría, paciencia y abnegación.

Los que no leen la Palabra de Dios deben, de alguna manera, poder leerla mediante el testimonio de la vida de los creyentes. ¿Qué se necesita para esto? ¡Que la corriente pase! Permanecer en contacto con la fuente divina, mantener la comunión con el Padre y con el Hijo. La razón de ser del cristiano en la tierra es irradiar la luz de Cristo. ¡No faltemos, pues, a nuestra vocación!

Toma control de tus pensamientos

El campo de batalla es nuestra mente. Satanás, nuestro enemigo, sabe que si él puede ganar en el área de nuestros pensamientos, nos tiene cautivos. Pero podemos tomar control y rechazar en el Nombre de Jesús todo pensamiento que nos va a ensuciar. A lo mejor has oído el dicho.

"No puedes evitar que un pájaro vuele sobre tu cabeza pero si puedes evitar que haga nido allí". Ten cuidado con lo que ves, a través de la televisión, las películas, videos, revistas, etc. y así evitaras muchas de las batallas en tu mente.

La decisión firme de no cometer fornicacion, ni otro pecado sexual, tiene que ser hecha ANTES de estar en el calor o en la tentación. Si no has hecho una decisión antes en tu mente y con tu voluntad, pero para un joven que desea honrar a Dios es lo opuesto: su voluntad controla a sus emociones.

Hay una promesa maravillosa de Dios en el área de nuestros pensamientos.
"Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas… llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo". (2 co. 10:4,5)

Lee estos cuatro pasos:

Siembra un pensamiento, cosecha mi acto. Siembra un acto, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un estilo de vida. Siembra un estilo de vida, cosecha un destino.

Estos pasos funcionan para bien o para mal.

Siembra un pensamiento sano, cosecha un acto sano.
Siembra un acto sano, cosecha un habito sano.
Siembra un hábito sano cosecha un estilo de vida sano.
Siembra un estilo de vida sano, cosecha un destino Santo.

Tu, joven, has sido llamado a un destino alto, un destino de hacer grandes cosas en el Reino de Dios. No has sido llamado a la mediocridad, sino a la excelencia y esto empieza con tus pensamientos.

”Adquiere sabiduria, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; No la dejes, y ella te guardara; Amala, y te conservara”. Proverbios 4:5-6

Reflexiones Cristianas - Manzana dulce o podrida?

“Si tienen un buen árbol, su fruto es bueno; si tienen un mal árbol, su fruto es malo. Al árbol se le reconoce por su fruto.”

¿Qué tipo de fruto das en tu vida? ¿Eres alguien que es conocido por las buenas cosas que ven en ti? ¿Eres admirado e imitado por los demás debido a que todo lo que haces, refleja que vives para agradar a Dios?

La única forma de saber cómo es una persona, es viendo lo que produce. Alguna vez escuche un dicho que decía: “Yo soy lo que como”. Esto me causo mucha gracia, ya que es un poco de cierto. Si comes únicamente comida chatarra y llena de grasa, se evidenciara en todas y cada una de tus arterias y especialmente en tu pancita. Si eres alguien que come de forma saludable y cuida su alimentación, se notara.

Lo mismo pasa con la vida de alguien que tiene una relación estrecha con Dios. ¡Se le nota por el tipo de vida que lleva! Lo que introduce en su vida y corazón, será lo que se notara en su exterior! Todo lo que hace se ve reflejado en la clase de relación que tiene con Jesús.

Si un árbol da buen fruto, todas las personas querrán comer de lo que produce, ¿no es cierto? ¿Te gustaría comer manzanas de un árbol que las produce dulces y deliciosas o de uno que solo produce manzanas podridas? Obviamente de las dulces y ricas! ¿Crees tú que Dios bendice y honra Sus hijos que dan buen fruto? ¡Siempre lo hace!

Revisa hoy que tipo de árbol eres. Examina tu corazón y comienza a decidir dar un fruto que honre a Dios en todo momento. Para realmente ser llamado un verdadero hijo de Dios, debes de producir un fruto ¡excelente! ¡Se tiene que notar el fruto que tienes!

Películas Cristianas - A prueba de fuego (Parejas)

Películas Cristianas Caleb un joven bombero que, tras una valiente acción se convierte en un héroe para toda la ciudad, pasa sin embargo por una grave crisis matrimonial. "¿Cómo es que recibo respeto en cualquier lugar al que voy excepto en mi propia casa?", se queja él. Catherine Holt no está convencida con nada de eso. Ya ha tenido suficiente con la desconsideración y el egoísmo de Caleb, y además, hay un atractivo doctor en el hospital donde trabaja que ha capturado su atención. Sus antiguas promesas de matrimonio están lejos de las mentes de ambos, y de repente, la idea del divorcio ha asomado sus pensamientos.

Caleb se propone cumplir con su promesa, sin embargo se frustra una y otra vez.
Finalmente le pregunta a su padre: "¿Cómo puedo mostrarle a alguien que la amo si me rechaza continuamente?". Su padre le explica que este es el amor que Dios nos muestra.


Por qué me cuesta dormir?

El dar muchas “vueltas en la cama”, varios despertares durante la noche, sentirse sofocados o irritados, entre otros, son algunos de los síntomas de lo que en se le llama “trastornos del sueño”.

Existen varias razones que nos impiden llegar a descansar en las noches y por tanto no poder dormir.

A varias personas les cuesta llegar al momento de “quedarse dormido”, debido a que tienen muchos pensamientos al preparase para dormir: falta de paz, están preocupados o ansiosos, comieron demasiado o algo que no les ayudo a su sistema estomacal, bebieron algo que les impide conciliar el sueño, ingirieron algún fármaco que interrumpió con su sistema nervioso, etc. Tantas razones que pueden hacer que una persona no pueda dormir.

Yo he padecido de este tipo de situación. Últimamente no he podido dormir. Me levanto varias veces durante la noche, he pasado incluso varios días sin poder dormirme ni descansar. La verdad hubieron días muy difíciles ya que me era imposible hacer reposar mi mente o mi cuerpo durante la noche. Hasta que llegue al punto de creer que padecía de insomnio y fue entonces cuando me asuste. El insomnio es un tipo de enfermedad el cual puede afectar aproximadamente a un 60 por ciento de la población y puede ser de tipo transitorio o crónico. Por tanto, estuve investigando acerca de este tipo de trastornos, según los psicólogos y estudios que se han realizado llegue a la conclusión de que la razón de este tipo de “problema” es básicamente la falta de paz, preocupación y ansiedad en mi vida.

La Biblia nos menciona que Dios nos ha dado la capacidad de irnos a nuestra cama, cerrar los ojos, recostarte y dormir tranquilos! (“En paz me acuesto y me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado.” Salmos 4:8) Es decir, tenemos la capacidad de hacerlo! Es solamente que nosotros nos impedimos concebirlo. Estamos constantemente preocupándonos por el mañana, afanándonos por los pagos que tenemos que realizar, las cosas que puedan pasar, etc. Estamos simplemente perdiendo nuestro “sueño” debido a que no ponemos toda nuestra confianza en quien nos ha dado la capacidad de hacerlo.

A todos nos ha pasado, al menos una vez en la vida. En mi caso, he estado pensando tanto antes de dormirme, que he pasado horas de horas sin poder dormir debido a mis pensamientos y preocupaciones! ¿Es realmente algo sin sentido, no crees?

Jesús dice en Lucas 12:22-31, que no debemos preocuparnos por el mañana, ni afanarnos por lo que habrá de venir, ya que cada momento trae su propio afán. Es bueno hacer planes y tratar de siempre saber lo que queremos o no hacer en la vida, pero no nos ayuda en nada el preocuparnos y mucho menos antes de dormir. Y si prestas atención al versículo 29, Jesús habla de no estar en “ansiosa inquietud”, es decir que debemos de permanecer tranquilos y sin ansiedad, ya que eso es lo que espera El Señor de nosotros. Es difícil, cuesta bastante estar de esa manera, ya que como humanos vamos a tener la tendencia a preocuparnos por las situaciones, pero es posible confiar en Dios y saber que todo esta bajo Su mano y permanecer en paz.

Claro, muchas veces hay situaciones de nuestra salud o externas que nos impiden poder dormir o descansar bien, y por tanto quisiera darte algunos consejos que pueden evitar tu incapacidad de dormir: el ejercicio físico ayuda a las personas a dormir, evitar comer abundantemente antes de ir a dormir y un cuarto oscuro te ayudara a que tu sistema nervioso y ocular puedan descansar mejor.

Sin embargo, mi mayor consejo es que confíes en Dios. El ha creado un momento para cada situación (Eclesiastés 3:1). En las noches, creó el tiempo para descansar. Por tanto debes poner TODA tu confianza en El, y saber que El tiene cuidado de cada cosa que haces y usar ese momento en las noches para reposar y disfrutar el dormir tranquilo. Dios mismo, cuando hizo la tierra, descansó un día, el séptimo día, (Génesis 2:3) ya que durante los demás días, estuvo creando la tierra y sabia que era el momento de reposar. Por tanto, durante el día, debes hacer todo lo que tienes que hacer, trabajar, ir a estudiar, ayudar en tu casa, etc., porque para todo existe un tiempo, y en las noches, debes DORMIR y descansar.

El día de hoy quiero animarte a que repitas conmigo la siguiente oración:

“Dios, estoy dispuesto (a) a darte mi vida y mi corazón. Reconozco que he estado afanado (a) y preocupado (a) y no he podido dormir. Quiero pedirte que vengas a mi mente y controles cada cosa que pienso. Confió en ti y se que en paz me acostare y asimismo he de dormir, porque solo TU JEHOVA, me haces vivir confiado, Amen”

Reflexiones Cristianas - Perlas en tu vida

Las Perlas son productos del dolor; resultados de la entrada de una sustancia extraña o indeseable en el interior de la ostra, como un parásito o un grano de arena. Las perlas son heridas y curadas!!

En la parte interna de la concha se encuentra una sustancia lustrosa llamada NÁCAR. Cuando un grano de arena penetra, las células del Nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y más capas, para proteger el cuerpo indefenso de la Ostra.

Como resultado, una linda perla se va formando. Una Ostra que no fue herida, de algún modo, no produce perlas, pues las perlas son heridas cicatrizadas...

Te has sentido herido por el engaño y rechazo de alguien que tu en verdad amabas...?. ¿Te has sentido herido por palabras crueles o duras de alguien?. ¿Tus ideas ya fueron rechazadas o mal interpretadas?. ¿Ya sufriste los duros golpes del prejuicio?. ¿Ya recibiste el intercambio de la indiferencia?

"ENTONCES PRODUCE UNA PERLA"

Cubre tus heridas con varias capas de amor. Infelizmente, son pocas las personas que se interesan por hacer esto.

La mayoría aprende sólo a cultivar resentimientos, dejando las heridas abiertas, alimentándolas con varios tipos de sentimientos pequeños y pensando solo en lo que sucedió o en la persona que te dejo o lastimó y, por lo tanto, no permitiendo que cicatricen.

Así, en la practica, lo que vemos son muchas

“Ostras Vacías”, no porque no hayan sido heridas, sino porque no saben perdonar, comprender, dejar el pasado atrás y transformar el dolor en amor.

Una sonrisa, una mirada, un gesto, en la mayoría de veces, habla mas que mil palabras.

Y el Señor le respondió: Voy a darte pruebas de mi bondad, y te daré a conocer mi nombre. Y verás que tengo clemencia de quien quiero tenerla, y soy compasivo con quien quiero serlo.
Exodo 33:19.

¡YA ES HORA! ¡EMPIEZA A PRODUCIR PERLAS EN TU VIDA!

Enamorado o Emocionado

Pr. 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.

La mayoría de jóvenes son un poco inconstante en cuanto a sus sentimientos, esto los lleva a cometer una serie de errores que a la postre dañan su vida espiritual y emocional.Esto se debe al sentimiento de no quererse sentir solo o sola, lo que lleva al joven a buscar siempre alguien con quien compartir momentos inolvidables, llevados ya sea por una emoción o por que realmente están enamorados.

La búsqueda de la pareja ideal nos lleva a una aventura en nuestras vidas la cual muchas veces termina en fracasos sentimentales, frustraciones o consecuencias como un embarazo no deseado, etc y todo porque hubo un momento en el cual creímos estar “enamorados” pero lastimosamente no tomamos en cuenta a Dios en nuestra vida o sentimientos. Cuantos jóvenes después de creer estar enamorados quedaron dañados sentimentalmente y dijeron: “Jamás le permitiré a Dios entrar en esta área de mi vida”. Lo mas fácil después de un fracaso sentimental es echarle la culpa a Dios, como que si El tuviera la culpa de que nos dejemos llevar por nuestras emociones.

Un joven emocionado cometerá un sin fin de errores y todo por creer estar “enamorado”, es por esa razón que necesitamos entender si realmente lo que muchas veces sentimos es: Amor o Emoción.

¿QUE ES ESTAR ENAMORADO?

Enamorado: Que tiene amor. Es una persona que esta llena de amor por otra, lo cual lo hace estar pendiente de la otra persona y buscar el bien para ella sin olvidar que Jesús tiene el primer lugar en su vida.

1 Corintios 13: 4-13 describe realmente lo que es el amor. Hay jóvenes que se pasan la vida gritando a los vientos que están enamorados pero lo curioso es, que cada mes de una persona diferente. Definitivamente la juventud pasa por este proceso, todos en momento determinado tendremos que enamorarnos, lastimosamente muchos aceleran este proceso y a su tan corta edad creen estar enamorados. Con esto no afirmamos que una persona de corta edad pueda enamorarse, pero es difícil que ese sentimiento que siente dure si no se lo entregamos a Jesús.

¿QUÉ ES ESTAR EMOCIONADO?

Emoción: es en esencia, un impulso que induce la acción. Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa.

Una persona que esta emocionada en primer punto creerá que esta “enamorada” ya que la emoción que siente lo llevara a esto. Tenemos que saber distinguir entre lo que siente nuestro espíritu y lo que siente nuestra alma, sabiendo que nuestra alma es el deposito de nuestras emociones. Es de aquí donde surge la equivocación de sentirnos enamorados. Cuando vemos a una persona del sexo opuesto al nuestro y dicha persona es atractiva desde nuestro punto de vista y llena nuestras expectativas es casi imposible el no sentirnos atraídos hacia ella. El error no esta en sentirnos atraídos puesto que eso pasara en muchas ocasiones. El error esta en adelantarse al proceso que Dios tiene para nuestras vidas.

Pero ¿Que significa sentirnos atraídos? Significa que nuestras emociones han comenzado a trabajar, indiscutiblemente cuando te enamores también tus emociones serán las primeras en hacértelo saber, pero tienes que saber distinguir cuando es una simple emoción o cuando realmente te estas enamorando.

En nuestra vida pasaran muchas personas que creeremos que son la otra parte de nosotros. Muchas llenaran las expectativas. Muchas nos atraerán exageradamente. Pero sobre todo esto tenemos que aprender a guardar nuestro corazón, a no dejarnos llevar por nuestros sentimientos que desbordan emoción, a saber someternos a Dios con todos nuestros sentimientos para que luego no salgamos dañados y al contrario encontremos a la persona que Dios tenia preparada para nosotros. E. Monterroza

Reflexiones Cristianas - El chocolate amargo

El chocolate amargo no es menos chocolate. Contiene las mismas propiedades; de hecho, diríamos que se encuentra en su forma más elemental, sin la añadidura de azúcar, leche y otras sustancias que componen el chocolate que más comúnmente conocemos.

Supongo que en la vida las relaciones de pareja son así también. La sociedad nos vende un chocolate más comercial (con azúcar y leche), donde el galán nos abre la puerta del auto, nos recita palabras románticas, nos sorprende con regalos costosos y nos conquista.

Sin embargo, cuando llegamos al matrimonio, la diaria convivencia nos muestra —en muchas ocasiones— el chocolate en su forma más elemental, con un sabor semi-amargo. Entonces nos quejamos. ¿Dónde ha quedado el romance? ¿Qué de las flores? ¿Cuándo volverán las canciones románticas?

Quizá es cuestión de enfoques. ¿Qué es lo que nos gusta del chocolate? No es simplemente su dulzura, pues en ese caso compraríamos miel. No es tampoco su consistencia, pues podríamos optar por goma de mascar o algo crujiente como unos cacahuates (maní). Son las propiedades mismas del chocolate.

El chocolate amargo no es menos chocolate. Una relación de matrimonio del día a día no es menos romántica, ni especial, ni real, solo por los roces naturales de la convivencia.

¿Qué hago cuando recibo un trozo de chocolate amargo? Me lo como. Lo disfruto. Lo combino con otros sabores. Del mismo modo, en aquellos días de fricción con mi pareja, debo hacer lo mismo. Seguir adelante. Poner de mi parte. Combinarlo con buenos recuerdos.

Finalmente la vida tiene días buenos y malos, altos y bajos, dulces y amargos, pero sigue siendo vida. No nos quedemos solamente con las ideas que nos han vendido de modo comercial (chocolate americano o romance hollywoodense), sino que aprendamos a encontrar el valor y la belleza de las cosas, desde un chocolate (aún sea amargo), hasta una relación de pareja (al paso de los años). Keila Ochoa
Reflexiones Cristianas