Cerremos la puerta de nuestro hogar a la pornografía

No a la pornografíaNo habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos. Salmos 101:7

De muy niño descubrí la pornografía, un día hurgando entre las pertenencias de mi padre encontré revistas y videos que él llevaba a la casa, nunca me había imaginado que tales cosas existieran. A partir de ahí comencé esporádicamente a sacar las revistas para hojearlas e igualmente observaba los vídeos, todo esto a escondidas de mis padres y mis hermanos. Mi mente de niño cada vez necesitaba mayores dosis de imágenes y la ansiedad se apoderaba de mí cada vez que no podía acceder a ese material.

Muchas personas, tanto hombre como mujeres, creen que este tipo de material no tiene nada de malo y que por el contrario es algo normal pero no se imaginan la cantidad de contaminación emocional y espiritual que puede generar en la mente y en el corazón de un ser humano y aún más, en un niño.

Cuando cometemos el error de permitir que la pornografía entre a nuestro hogar quedamos expuestos a varios peligros. El cónyuge involucrado en este asunto cambia su patrones de comportamiento drásticamente, por ejemplo, quiere pasar más tiempo a solas en el hogar, por momentos se le nota ansioso y distraído e igualmente comienza a perder el interés por su pareja, como respuesta a esto, su media naranja comenzará a indagar y mas temprano que tarde, se dará cuenta de lo que esta ocurriendo, es allí cuando si la situación no se maneja de la manera adecuada pueden aflorar sentimientos como la ira, la angustia, los celos, etc., que llevarán la relación de pareja directo a la caneca de la basura. El involucrado termina dañando inclusive su estima debido a la frustración de no poder hacer realidad lo que ha visto y de paso daña la estima de su pareja puesto que esta se sentirá engañada y menospreciada.

En cuanto a los niños, cuando un niño es expuesto a este tipo de material, su inocencia se pierde -dando paso a una imagen distorsionada de lo que es la verdadera sexualidad y por lo tanto crecerá tratando de asemejarse a aquello a lo que fue expuesto, cada vez querrá ir más allá, buscando nuevas formas de satisfacer su persona sin entender que nada de lo que pruebe o experimente lo hará sentirse pleno puesto que su mente y su corazón estarán llenos de engaño.

El cerrar la puerta de nuestro hogar a la pornografía involucra acciones tales como:

1- Los padres no debemos permitirnos el acceso a este tipo de material bajo ninguna de sus formas.
2- Hoy existen filtros para el PC que de manera segura bloquean el paso de todo el material pornográfico que inunda la red, son de fácil instalación y manejo.
3- Como padres también tenemos de dar una buena educación a sus hijos, incluyendo el área sexual y así mismo vigilar frecuentemente lo que ven y leen.
4- No sobra decir que también es importante vigilar que personas frecuentan nuestros hijos.


Escrtior: Felix Cortes
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